El Gobierno inició la demolición de escuelas cuyas estructuras constituyen una amenaza para la vida de los estudiantes y del personal educativo. Algunos se encuentran en el casco urbano y otros en el municipio de Montellano.
Se encuentran en un gran deterioro, por lo que ha sido necesario su derribo para dar paso a campus más modernos y funcionales.
Los primeros en caer son la escuela primaria Antera Mota, con una matrícula que supera el centenar de alumnos, y la Eduviges Eguren, en la comunidad de Camú, con más de 300 alumnos. Estos espacios presentan grietas en sus paredes, techos, entre otras áreas, lo que generó incertidumbre y miedo.
El plan de gobierno contempla derribar 12 en esta provincia, desde Villa Isabela hasta Sabaneta de Yásica, en Sosúa. Esta zona está en la falla de San Andrés.
Las autoridades desactivarán 57 estructuras y demolerán 34 en el norte.
Es un plan que abarcará con énfasis la Cordillera Central, por riesgos sísmicos.
Están bajo la supervisión del Distrito Escolar 11-02 del Ministerio de Educación.
Esta medida se tomó luego de estudios sobre las condiciones que presentan en sus estructuras los planteles educativos de esta provincia, realizados por comisiones de ingenieros estructurales al servicio del Ministerio de Educación, los cuales determinaron constituyen un peligro para estudiantes, personal docente, administrativo y de seguridad.
Se ha utilizado maquinaria pesada para demoler estas antiguas estructuras, que desde hace décadas reciben a niños y adolescentes capacitándose en la provincia de Puerto Plata.
El derribo de estas escuelas forma parte de la iniciativa “aulas 24-7-365” implementada por el gobierno a través del Ministerio de Educación, con el objetivo de mejorar la infraestructura de aquellas que presentan un gran deterioro.


