La Federación Nacional de Productores de Arroz (por Fenarro) expresó este miércoles su confianza en que las autoridades mantendrán la defensa del interés nacional y la producción local de arroz, rubro que definen como esencial para la seguridad alimentaria, la paz social, el empleo y el desarrollo económico del país.
En ese sentido, expresó su apoyo al Gobierno dominicano de cara a las negociaciones comerciales del arroz con Estados Unidos.
Fenarroz destacó que, desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA), los arroceros dominicanos han realizado grandes inversiones en infraestructura, mecanización, tecnología e investigación. Afirma que estas acciones han permitido mejorar la productividad, elevar la calidad del grano y mantener precios accesibles para la población.
Sin embargo, la entidad alertó sobre la «marcada desigualdad» en las condiciones de producción entre los agricultores dominicanos y los de Estados Unidos, quienes tienen mayores escalas de producción, mayor capacidad financiera, mejor infraestructura y más mecanismos de apoyo estatal.
Según la organización, la producción de arroz sostiene directamente a miles de familias y constituye un motor económico para 96 municipios repartidos en 21 provincias del territorio nacional.
En un documento dirigido al jefe de Estado y firmado por el presidente de la federación, Marcos Rodríguez y el secretario Pedro Pablo Pérez, la entidad expresó formalmente su respaldo al presidente de la República, Luis Abinader Corona y su equipo de gobierno de cara a la nueva etapa de negociaciones abiertas con el Gobierno de Estados Unidos.
La postura de la entidad surge luego de la incertidumbre generada en el sector agrícola tras la derogación del Decreto 693-24.
El gremio enfatizó que cualquier negociación debe garantizar la permanencia y capacidad del productor local para abastecer los alimentos básicos de la dieta dominicana. Señala que una posible crisis o debilitamiento del sector arrocero afectaría una extensa cadena económica compuesta por trabajadores, transportistas, comerciantes, agroindustrias y proveedores.
Asimismo, advierte de que una migración masiva de tierras arroceras a otros cultivos podría provocar sobreproducción, caída generalizada de los precios y desequilibrios en el resto de la agricultura nacional.
“Defender el arroz dominicano es defender al productor, a nuestras comunidades, a nuestra economía y a la estabilidad social de República Dominicana”, indica la institución en el comunicado.


