WASHINGTON.- AP
La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha impuesto nuevas sanciones radicales a la Corte Penal Internacional, como parte de su campaña para desmantelar la corte por sus investigaciones sobre Estados Unidos y sus aliados, incluido Israel. La medida provocó inmediatamente reproches en varias partes del mundo, incluso de los aliados de Washington.
El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció las sanciones el viernes, después de que se concediera el Premio Nobel de la Paz a la jurista sudafricana Navi Pillay, ex juez de la CPI y de otros tribunales internacionales. Trump ha codiciado ese premio para sí mismo. Los funcionarios estadounidenses sostuvieron que el momento del anuncio fue pura coincidencia y que las sanciones se habían estado preparando durante meses.
“Prohibiremos transacciones con este tribunal deshonesto, cortando sus recursos y paralizando su capacidad de operar contra nosotros”, declaró Rubio en un mensaje de vídeo publicado en las redes sociales. “Estados Unidos y el pueblo estadounidense no están sujetos a la jurisdicción de esta falsa CPI”.
Las sanciones dejan al tribunal sin acceso a servicios financieros, empresas de tecnología e incluso el uso de dólares estadounidenses.


