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martes, agosto 18, 2026
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“Espacio Caribe”, mundo Ángel Urrely

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angel urrely Ha sido una de las “adquisiciones” más importantes del arte dominicano. ¿Por qué usamos esta palabra para referirse a un artista e intelectual que contribuye al florecimiento de la expresión nacional?

Sabemos y valoramos que Ángel Urrely es cubano de nacimiento y formación, ha venido a República Dominicana, ha fundado una familia, ha hecho el aporte fundamental de una obra singular, atractiva, contemporánea, pero conservando la belleza, el equilibrio, la magia, heredada de incontables tiempos y de una región incomparable: el Caribe insular.

Y ahora nos sumerge en sus aguas territoriales mediante un enfoque desconocido, al menos para nosotros. Ángel Urrely se ha convertido en cartógrafo, ampliando esta especialidad científica a un despliegue a la vez geográfico y fructífero, insular y planetario, contemporáneo e histórico, de gran riqueza. Contrasta -y no nos sorprende, conociendo al autor- con el título “Espacio Caribeño”.

Aparentemente seco y minimalista, dice brevemente. “Espacio Caribeño”. Sin embargo, y es una astucia esperarlo, cuando se trata del Caribe y -en parte- consiste en una apropiación de mapas antiguos, sin olvidar el cultivo más anclado en la tradición, el sufrimiento, la explotación -nacional, regional y global-.

El resultado nos fascina y nos transporta a través de los siglos, a través de esas mezclas exuberantes de contornos, costas, olas, animales fantásticos, ornamentos seculares y dorados, signos a la vez precisos y delirantes. Una forma de arte contemporáneo, donde lo local es universal, donde el presente es inmemorial, donde todo se fusiona y nada se confunde.

Ángel Urrely del canasto al palimpsesto

Conocemos y saboreamos la geografía urbana de Ángel Urrely, con las torres cada vez más frecuentes en Santo Domingo y llegando hasta Santiago, que van devorando a los hombres y sus casas, que van arrancando la vegetación y reduciéndola a plantas decorativas.

Son “cestas” de piedra y cemento, representación a la vez seductora y definitivamente crítica. Ahora bien, aunque Ángel no descarta este aspecto identificativo de su obra en algunas imágenes, la propuesta innovadora se identifica más con el palimpsesto, como si sus mapas fueran tablillas con las marcas de huellas históricas y antiguas, de objetos y sujetos pertenecientes a una realidad imaginaria, imborrable por su estética, su significado, su simbolismo perenne.

El paisajismo panorámico de los edificios, inexpugnables y de diferentes alturas, ha sido sustituido por el abigarrado y encantador conjunto de mapas, muy bien investigados y recreados, como si el caribeño de hoy se convirtiera en el navegante, pirata, corsario o empresario de ayer, investigando rutas y puntos. Él la desembarca. Angel Urrely ha heredado el llamado “horror vacui” de los geógrafos de antaño, llenando el interior de las islas de monumentos, el mar circundante de olas, peces, extrañas criaturas… Y las rosas de los vientos, múltiples, enormes, son evidentemente un flujo de seducción más que ornamental. Sin embargo, la repetición no molesta, Ángel sabe escribir, dibujar y pintar, también apropiarse y reinventarse.

Lógicamente dominan islas de Cuba, La Española y Puerto Rico: el artista reintroduce el elemento humano y cultural, propio y auténtico, aunque hay un curioso “campo de caña universal”, donde la caña invade y recorre los cinco continentes, a la vez un juego y una alusión ideológica, para que pensemos.

Ángel Urrely, que si no recuerdo mal nunca pone títulos a sus dibujos, ahora ha titulado, directa, indirecta o metafóricamente, cada una de sus obras. Mención especial merece el gran cuadro de las torres convertidas en cañaverales… bajo el famoso cielo de Van Goghcon el título en inglés – lo reproducimos en la foto de este impactante panorama, ciertamente único…

Antes de concluir, queremos señalar que Ángel Urrely nos presenta en sus mapas un excelente ejemplo de apropiación, es decir, la recreación de una obra, tomada como modelo. Anteriormente ya lo había hecho: es un proceso que no se asimila a una copia, sino que se reinventa la obra original. El ejemplo más famoso de apropiación es la asombrosa serie de Pablo Picasso, que recrea Las Meninas de Diego Velázquez, un verdadero experimento.

coda

Honor a quien honor merece. La historiadora del arte Laura Gil ha escrito una refinada presentación de Ángel Urrely para el catálogo de su exposición. Citaremos una frase, entre muchas para recordar: “El lenguaje visual del artista visual Ángel Urrely, cubano de nacimiento y origen, dominicano de adopción, no podría ser más adecuado para la expresión simultánea de mezclas, éxtasis, ensoñaciones”.

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