Los Ángeles, Estados Unidos. EFE.
Ayer entró en vigor la nueva directriz establecida por la Administración del presidente Donald Trump para negar la residencia permanente a inmigrantes que reciban ayudas estatales y puedan convertirse en carga pública, una política que en su anterior gobierno (2017-2021) afectó incluso a ciudadanos estadounidenses.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) explica en su sitio web que el manual actualizado se alinea con la intención del Congreso de que los extranjeros que residen en Estados Unidos «sean autosuficientes y no dependan de beneficios gubernamentales» financiados por los contribuyentes.
La nueva normativa representa el segundo intento del presidente republicano de endurecer los requisitos.
Este reglamento afecta únicamente a los solicitantes de residencia permanente.


