Aunque el República Dominicana sigue mostrando estabilidad macroeconómica y política, llama la atención la falta de un plan que estructure las prioridades y la ejecución del Gobierno.
El tema es particularmente problemático porque el mundo está viviendo cambios importantes que requieren ajustes y estrategias, sin que esté del todo claro cómo los cambios globales impactarán a República Dominicana.
Él PRM Llegó al poder en 2020 montado en un movimiento anticorrupción contra el PLD, que llevaba 16 años consecutivos gobernando, y en medio de una pandemia.
Las prioridades del Gobierno en ese momento eran gestionar la pandemia y someter a los identificados como corruptos. Así finalizó el primer período del PRM, con dos añadidos: un aumento del gasto corriente y un aumento de la deuda pública para cubrir las necesidades presupuestarias.
El PRM ha ampliado el Estado de bienestar clientelar que estableció el PLD en su 16 años consecutivos de gobiernoaumentar la nómina pública y los subsidios.
Estos aumentos del gasto no se han correspondido con un aumento proporcional de los ingresos del Estado, lo que ha generado más deuda. Además, el aumento del empleo no se ha traducido en una mejora evidente de los servicios públicos.
Por diversas razones, el crecimiento del sector de la construcción, motor tradicional de la economía dominicana, experimentó una caída en los últimos años, aunque el año pasado y este, el Gobierno aceleró el ritmo. Por otro lado, la incertidumbre en las políticas del Gobierno de Estados Unidos (arancelarias, migratorias y militares) podría impactar negativamente sectores claves de la economía dominicana, como la producción agrícola (en el caso del arroz, por ejemplo), las exportaciones, el turismo y las remesas.
Un factor especialmente negativo en los últimos meses es el aumento de precio del petróleolo que agrava el deterioro de las finanzas públicas por los subsidios a los combustibles y las presiones inflacionarias.
La cambiante situación mundial requiere que el Gobierno ponga sus energías en diseñar un verdadero plan de contingencia económica, no simples pronunciamientos de supuesta austeridad o intentos de recaudar un poco más con nuevos impuestos.
Un menor crecimiento económico significa mayor desempleo, y con Estados Unidos y Europa Al desacelerar la migración, la opción de salir del país será cada vez más difícil para los dominicanos que no cuentan con los mecanismos legales para emigrar. Por suerte, muchos ya tienen familiares anclados en otros países desde donde envían remesas o pueden ayudar a tramitar solicitudes de residencia legal.
No se puede olvidar que la migración dominicana, o la expectativa de migración, ha sido clave para quitar presión del mercado laboral dominicano y mitigar los niveles de descontento social con la situación económica y los servicios públicos precarios.
Sin duda, la división del PLD ofrece al PRM cierta flexibilidad para gobernar, pero estamos en tiempos económicos inciertos que generan insatisfacción, y hasta desesperación, en la población.
Mejorar la gestión económica y los servicios públicos es crucial antes de que el país entre en una espiral de fuerte descontento, donde supuestos mesías parecen ofrecer falsas esperanzas al pueblo.


