La patata, uno de los cultivos más antiguos y versátiles del mundocelebró su día internacional con un llamado a reconocer su valor más allá de la mesa.
El chef chileno y divulgador de la ciencia gastronómica Heinz Wuth, de Ciencia y Cocina, destacó cinco razones que hacen de este tubérculo un alimento clave para la biodiversidad, la nutrición y la seguridad alimentaria global.
Con más de 8.000 años de historia, la papa fue domesticada por las culturas andinas y desde el siglo XVI se expandió a Europa.donde ayudó a combatir las hambrunas y se convirtió en un recurso esencial para millones de agricultores.
Hoy en día se estima que existen cerca de 5.000 variedades adaptadas a diferentes climas, incluso en condiciones extremas como la Puna Andina a más de 4.700 metros de altitud, lo que lo convierte en un cultivo resiliente ante el cambio climático.
Su aporte nutricional también es significativo: es fuente de vitamina C, antioxidantes y potasio, nutrientes esenciales para el corazón, los músculos y el sistema nervioso. Además, su producción ha evolucionado hacia prácticas sostenibles, como los cultivos intercalados, que optimizan el uso del suelo y reducen la dependencia de fertilizantes químicos, alineándose con los objetivos de desarrollo sostenible.
La papa también es un motor económico en América Latina, donde los agricultores familiares gestionan más del 65% de los cultivos de raíces y tubérculos, siendo clave para los medios de vida de las mujeres rurales y las comunidades indígenas. Su versatilidad abre nuevas oportunidades en la gastronomía y la industria, desde productos biodegradables hasta aplicaciones innovadoras que promueven un futuro más sostenible.



