El presidente de los Estados Unidos, Donald Trumpdijo este martes que tiene programada una llamada telefónica «muy pronto» con su homólogo ruso, Vladímir Putinhablar sobre el brote de peste neumónica en Rusia.
Respecto a los informes de peste en Rusia, Trump afirmó, durante una reunión con periodistas en el Casa Blancaque ambos países están manteniendo «conversaciones muy profundas» y que probablemente podrán informar sobre ellas este miércoles.
El presidente explicó que tiene agendada una llamada telefónica con Putin para abordar el brote, aunque no especificó la fecha en la que se producirá.
Previamente, el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó a EFE que funcionarios estadounidenses han estado en contacto con el Gobierno ruso, incluidos expertos en salud de esa agencia, desde la semana pasada.
Según los medios locales rusos, la semana pasada (al parecer, la noche del 1 al 2 de octubre) una mujer de 28 años, empleada del Instituto de Investigación de la Peste de Irkutsk y Extremo Oriente, murió en un hospital de Shelekhov, ciudad satélite de la capital regional.
Hasta el momento se estudian dos versiones: que la paciente se contagió de peste neumónica, provocada por una bacteria llamada ‘Yersinia pestis’, en Tailandia, de donde regresó recientemente, o como consecuencia de la rotura accidental de un tubo de ensayo con patógenos en su lugar de trabajo.
El gobierno estadounidense emitió este domingo una alerta sobre un posible brote de peste pulmonar en esa zona de Siberia y desde entonces el canal independiente ruso Liudi Baikala (Gente de Baikal) ha informado de que las autoridades rusas han puesto en cuarentena varios hospitales de Irkutsk, ante las sospechas de que se ha producido un brote de peste pulmonar.
Washington ha insistido en que mantiene una comunicación continua con Moscú sobre el caso y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, instó este martes a Rusia a ser «transparente y compartir más información con el mundo».
Este martes, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) aseguró que sigue de cerca el suceso, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó como «muy bajo» el riesgo para la salud en Europa tras el incidente en Siberia.


