LA HABANA. AP
el presidente El cubano Miguel Díaz-Canel. Rechazó las sanciones impuestas el viernes por el gobierno de Estados Unidos contra la isla -y quienes se atreven a comerciar con ella- y se preguntó hasta cuándo el mundo seguirá tolerando los castigos colectivos que consideró abusivos por parte de la administración norteamericana.
El discurso del mandatario publicado ayer por medios oficiales ocurrió el sábado, en una reunión con grupos de solidaridad con la isla y se produjo un día después de que el presidente Donald Trump firmara una nueva orden ejecutiva contra la nación caribeña.
“Esta política no sólo busca un ‘cambio de régimen’, sino que también constituye un acto de desestabilización regional, obligando a la comunidad internacional a hacer una elección imposible entre su relación con Cuba y el acceso al mercado y al sistema financiero de Estados Unidos”, afirmó Díaz-Canel.
“Simplemente… desde la perspectiva de las relaciones internacionales, esta orden ejecutiva es un caso de interferencia directa y unilateral de Estados Unidos”, afirmó el presidente de la isla.
“Es un claro intento de imponer un modelo político a través de la coerción económica, utilizando una ley interna (de Estados Unidos) para dictar las políticas de otras naciones en detrimento del multilateralismo”.
Díaz-Canel llamó a los gobiernos del mundo a no tolerar este “abuso”, que comparó con los cometidos en Palestina o el Líbano. Ambos gobiernos reconocieron que han mantenido conversaciones, pero no ofrecieron detalles.
Cuba y Estados Unidos enfrentan su peor momento en décadas, luego de que Trump impusiera un cerco energético a la isla, presionando por un cambio en su modelo político e informando explícitamente que busca asfixiar la economía de la isla y eventualmente apoderarse de ella, incluso por la fuerza. Esta orden ejecutiva fue firmada el viernes.



