Para miles de adolescentes dominicanos, la deserción escolar no se debe únicamente a dificultades académicas. La necesidad de trabajar, cuidar de la familia, Asumir responsabilidades domésticas o formar una familia a una edad temprana sigue expulsando a muchos jóvenes del sistema educativo.
Esto es lo que establece el estudio “Discontinuidad Educativa en la Educación Secundaria en la República Dominicana”, el Grupo de Línea de Base de la Iniciativa Dominicana por una Educación de Calidad (IDEC), la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y el Ministerio de Educación (Minerd), que identifica múltiples factores externos que terminan compitiendo con la permanencia escolar.
Entre ellos destaca la presión económica sobre los hogares.
ayudar a los padres
Las investigaciones documentan que los estudiantes de los sectores más pobres enfrentan una probabilidad significativamente mayor de abandonar la escuela para ingresar al mercado laboral o contribuir al ingreso familiar.
Al analizar estudios regionales, los autores señalan que los estudiantes pertenecientes al quintil más pobre tienen casi el doble de probabilidades de abandonar la escuela que aquellos con mayores ingresos.
La realidad dominicana refleja esta tendencia. El informe señala que más de 70 mil adolescentes realizan actividades laborales y que más del 60% de ellos no asiste a la escuela.
Según el documento, «las largas jornadas y los horarios de trabajo intensivos reducen el tiempo disponible para estudiar y aumentan el riesgo de abandono escolar».
Pero no toda la carga de trabajo ocurre fuera del hogar.
carga familiar
El estudio llama la atención sobre la carga de las tareas domésticas y de cuidados, especialmente entre las adolescentes. Estas responsabilidades incluyen el cuidado de hermanos menores, hijos propios, adultos mayores o familiares enfermos, lo que reduce significativamente el tiempo disponible para estudiar.
Los investigadores citan datos según los cuales el 37% de las adolescentes de hogares pobres que no van a la escuela señalan que el cuidado de otros miembros de la familia es la principal causa del abandono escolar.
Uniones tempranas
La maternidad y las uniones tempranas siguen estando entre los factores más importantes.
Según la investigación, el 73% de las madres adolescentes o en matrimonio precoz abandonan la escuela en los meses posteriores al parto, principalmente por la falta de apoyo para el cuidado de los hijos y las restricciones horarias que impone la maternidad.
El informe destaca que muchas mujeres jóvenes quieren seguir estudiando, pero les resulta difícil conciliar sus nuevas responsabilidades con las exigencias académicas.
Otro elemento que emerge con fuerza es la percepción del valor de la educación.
La investigación recopila evidencia de que numerosos estudiantes experimentan una desconexión cada vez mayor entre el contenido escolar y sus expectativas de vida, empleo y movilidad social. Esta percepción contribuye a reducir la motivación para permanecer en las aulas.
En este contexto, los autores proponen que la lucha contra la deserción requiere mucho más que aumentar la cobertura educativa. También exige políticas capaces de reducir las barreras económicas, fortalecer el apoyo familiar, flexibilizar las trayectorias educativas y ofrecer a los jóvenes una formación que perciban como útil para construir su futuro.



