Una semana después de localizar a su madre y a varios de sus hermanos en República Dominicana, sara emperatriz, el dominicano que fue dado en adopción cuando era un bebé y llevado a España, Reapareció en las redes sociales para compartir cómo vive el proceso de adaptación tras el inesperado reencuentro.
En un video difundido este lunes, la joven agradeció el apoyo recibido y confesó que aún asimila la magnitud de lo sucedido.
«Hace apenas unos días tenía mi vida normal y de repente apareció una madre biológica y 14 hermanos. Es un shock que no se puede procesar de la noche a la mañana», afirmó.
Sara explicó que mantiene comunicación frecuente con varios de sus hermanos biológicos y que poco a poco va construyendo vínculos con ellos. Sin embargo, aclaró que este descubrimiento no altera la relación con quienes la criaron en España. «Para mí ellos son mis padres. Encontrar a mi familia biológica no cambia la historia ni el amor que les tengo», dijo, destacando que sus padres adoptivos han apoyado el proceso desde el principio.
Sara explicó que mantiene comunicación
La joven también respondió a comentarios en redes sobre posibles intereses económicos de sus recién encontrados familiares. Aseguró que hasta el momento nadie le ha pedido ayuda y que cualquier decisión futura dependerá exclusivamente de ella.
Respecto a un viaje a República Dominicana para reunirse personalmente con su madre y sus hermanos, Sara indicó que aún no tiene fecha fijada, pues debe organizar aspectos relacionados con su vida laboral y familiar en España. «Esto pasó hace apenas una semana. Tengo que organizar mi vida antes de emprender un viaje», explicó.
La historia de Sara ganó notoriedad el 25 de mayo, cuando publicó un vídeo solicitando ayuda para localizar a su familia biológica. En ese mensaje reveló que nació el 14 de septiembre de 1992 en el hospital de Constanza y que llevaba años intentando descubrir sus raíces. Unos días después confirmó que había encontrado a su madre, Albanelia Sánchez Caraballo, y a varios hermanos con quienes ahora mantiene contacto.
Para Sara, el reencuentro no representa el final de su búsqueda, sino el inicio de una nueva etapa marcada por la construcción de lazos de sangre y el desafío de equilibrar dos mundos: la vida que se ha forjado en España y la historia que acaba de recuperar en República Dominicana.



