El pasado domingo, el gobierno de la República, encabezado por Su Excelencia el Presidente Luis Rodolfo Abinader Corona, inauguró la carretera Monte Plata-Cevicos, proyecto anhelado por los vecinos de la región desde hace décadas.
La obra, inaugurada en un evento encabezado por la honorable vicepresidenta de la República, Raquel Peña, conecta Monte Plata y Santo Domingo con la provincia Sánchez Ramírez, impactando a casi un millón de personas.
El Ministerio de Obras Públicas anunció que la vía tiene una extensión de 44,25 kilómetros, y que permitirá reducir el tiempo de viaje, facilitando el acceso «a servicios esenciales y creando mejores condiciones para el desarrollo económico y social de una gran zona del país».
Además, un comunicado de Obras Públicas explica que uno de los principales beneficios de la obra será el fortalecimiento de la actividad agrícola, ya que los productores de piña, cacao, cítricos, plátano, yuca y otros rubros podrán transportar sus cultivos en menos tiempo y con menores costos, mejorando sus posibilidades de comercialización.
La Vicepresidenta Raquel Peña destacó el compromiso del Presidente Luis Abinader con la construcción de obras comunitarias para el desarrollo de las zonas rurales, destacando “el compromiso del Presidente es trabajar día tras día sin descanso en beneficio de todos los dominicanos”.
Durante el evento, el Ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, dijo que la obra representa una respuesta concreta a una demanda histórica de las comunidades de Monte Plata y Sánchez Ramírez, para la cual se realizó una inversión de mil 500 millones de pesos, que también incluyó otra carretera.
Explicó que la ruta forma parte de un corredor regional de 103 kilómetros que une Cevicos, Monte Plata, Bayaguana, El Puerto y Hato Mayor, permitiendo una comunicación más ágil entre importantes provincias productivas del país.
En tanto, el senador por Sánchez Ramírez, Ricardo de los Santos, señaló la importancia de esta vía para el desarrollo de ambas provincias, pues impacta a las comunidades de Monte Plata, Bayaguana, Chirino, Sabana Grande de Boyá, Don Juan, Gonzalo, Cevicos, Cotuí y Zambrana, además de beneficiar a miles de transeúntes de Hato Mayor, Duarte, Monseñor Nouel, El Seibo y La Altagracia.
Pues bien, esa antigua ruta comenzó como un sendero, que conectaba gran parte del norte con la ciudad de Santo Domingo, en la época colonial y era utilizado por comerciantes que atravesaban la cordillera en trenes para transportar mercancías desde Cotuí, Santiago, San Francisco y La Vega.
Ese fue el recorrido que tomó la expedición del Mayor General Gabriel Marie Théodore Joseph, Conde de Hédouville, en la exploración que realizó para estudiar la situación minera de la parte española de la isla de Santo Domingo, en 1799.
El viaje quedó plasmado en el libro de gran valor histórico “Voyage par terre de la capitale de la partie espagnole de Saint-Domingue au Cap-Français” (Viaje por tierra desde la capital de la parte española de Santo Domingo hasta Cabo Francés), de Dorvo Soulastre, quien formó parte de la expedición.
La expedición del Conde de Hédouville, que salió de Francia el 30 pluviôse del año VI (18 de febrero de 1798) y llegó a la isla el 6 pluviôse del año VII (27 de marzo de 1799), partió pocos días después desde Santo Domingo hacia Cabo Haitiano, tomando los senderos de la Sabana del Espíritu Santo (hoy Villa Mella), pasando por Sierra Prieta, para acampar en La Luisa y desde allí se toma el camino de Don Juan, que conduce a Cevicos.
Soulastre describe la ruta como un camino rocoso que atraviesa montañas remotas, con diversos árboles tropicales, por donde cruzan ríos y barrancos de aguas cristalinas.
Con el tiempo, este camino se convirtió en la vía principal que conectaba el Cibao con Santo Domingo. La importancia de la ruta quedó evidenciada en la Guerra de Restauración, cuando el general Gregorio Luperón corrió a bloquear el paso del general Pedro Santana para impedirle llegar a Santiago para atacar en armas al gobierno de la restauración.
Esta carretera conecta con la carretera Juan Pablo II, en tres puntos: en la carretera Yamasá, en la carretera Haras Nacionales-Hacienda Estrella y en la carretera La Victoria-Cruce de la Gina.
Esto significa que los habitantes del Gran Santo Domingo pueden viajar al Cibao, a través de una ruta cómoda, rodeada de un paisaje paradisíaco, sin mayor congestión vehicular. Esta vía contribuye a descongestionar la autopista Duarte.



