Hace unos días estuvimos presentes en el funeral de nuestro querido amigo. Bernardo Defillócon quienes compartimos durante décadas en diversos escenarios. Porque Berny, como siempre le dije, pasó a ser parte de la familia. Era una persona especial, no sólo por su trato, sino también por sus conocimientos, su cultura, sus consejos y aprecio. Así mismo, por sus críticas y advertencias.
Y, sobre todo, por sus enseñanzas y conocimientos.
En su funeral nos encontramos con varios amigos de la misma generación. En particular, con algunos de los que concibieron el Federación Dominicana de Estudiantes. Aprovechamos así la ocasión para recordar lo que significó aquel grupo selecto de la sociedad, que lamentablemente la mayoría de las generaciones actuales ni conoció ni sabe, pero que significó, no sólo la apertura democrática, sino la creación de una forma de ser y de vivir. Grupo lleno de patriotismo, humanismo y solidaridad. Luchadores por las libertades y las instituciones. Respetuoso y coherente, incluso con ideas o concepciones diferentes.
Utilicé el concepto de élite generacional, más que por otras razones, como expresión sociológica y cultural. Para referirse a un grupo de personas de una misma generación que, por diversas razones, marcan la pauta y concentran su influencia cultural, social, económica o política en un momento determinado. En definitiva quiero resaltar que Bernardo formó parte de un grupo de personas, muchas de las cuales gracias a Dios nos acompañan en el día a día, que tenían claramente conciencia del papel que debían desempeñar en ese momento.
Personas que se dedicaron a una causa noble como fue el desmembramiento de la tiranía de Trujillo que oprimió a nuestro país e impuso la dictadura del silencio forzado a toda una nación.
Esta generación lo enfrentó con valentía, poniendo en peligro sus vidas. Contribuyendo de esta manera a crear los canales a través de los cuales se puedan conducir los anhelos de libertad, democracia, institucionalidad y justicia social.
Bernardo Defilló y otros dirigentes estudiantiles fueron los forjadores de los grupos universitarios FRAGUA, BRUC, FUSD que en su momento se convirtieron en el centro de atención de prácticamente todo. Lo que pasó en la UASD y en cualquiera de esos grupos repercutió en toda la nación. Un grupo de dirigentes de las diferentes tendencias que forman parte de lo que se puede llamar dignidad nacional. Personas que honran a cualquiera que haya conocido o tratado con ellos.
Pero Bernardo no sólo fue un destacado dirigente universitario, sino que también se formó profesionalmente hasta ser considerado un eminente médico. También fue un destacado líder de los desaparecidos. Partido Revolucionario Social Cristianodel cual ocupó la vicepresidencia.
También debo resaltar que amaba y conocía la música como pocos. Tocaba el violín. Algunos de nuestra generación tuvieron la oportunidad de participar en serenatas en la época romántica, acompañados por el violín de Bernardo y otros acompañantes.
Otro aspecto que quiero expresar de nuestro apreciado Bernardo Defilló, además de su firme convicción cristiana y su vocación fervientemente católica, fue el de un gran compañero. Compartió muchos escenarios con intelectuales de distintas ramas y siempre aportó ideas y experiencias. Por tanto, puedo afirmar que hemos perdido a un gran ser humano, un excelente dominicano, un magnífico profesional y sobre todo un verdadero amigo y hermano.



