Washington, 2 jul (EFE).- La feria estatal impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, en ocasión de 250 aniversario de la independencia del país ha comenzado en Washington con menos asistencia de la esperada, la ausencia de una docena de estados que se negaron a participar y una estética neoclásica de «cartón piedra» lo que ha decepcionado a muchos asistentes.
Durante 16 días, la explanada que conecta el Capitolio y el Monumento a Washington aspira a condensar la esencia de los cincuenta estados en una sucesión de casetas blancas revestidas de motivos «neoclásico«, música en vivo y atracciones. Sobre el papel, una gran feria al estilo de las tradicionales ‘ferias estatales’ americanas. Sobre el terreno, para muchos ha sido «una decepción».
«Esperaba una mejor señalización., Fue difícil localizarlo y encima faltan muchos estados. En general, decepcionantey esta estética grecolatina me parece aburrida y falsa», dijo a Efe Elena Caulfied, residente en el estado de Maryland, cercano a la capital, que acudió a la feria con su marido.
Nada más cruzar la entrada, presidida por un pequeño arco triunfal inspirado en el monumento que Trump propone construir en Washington, el visitante se encuentra con una noria -a veces parada y otras avanzando muy lentamente-, un pequeño recinto para rodeos y dos largas hileras de pabellones dedicados a los estados.
Sin embargo, dos días antes del 4 de julio y con temperaturas que superan los 38 grados centígrados (100 Fahrenheit), pocas personas deciden acudir al National Mall.
En un pequeño escenario se alternan cantantes y grupos de música en vivo, pero casi nadie se atreve a bailar: la mayoría busca refugio en las pocas cabinas con aire acondicionado y algunos terminan tirados en el suelo, abanicándose mientras esperan su comida.
«Nuestra primera parada fue comer porque estábamos hambrientos, pero tengo muchas ganas de subirme a la noria. Lo que no sé es si siquiera está funcionando. ¿Se mueve? No estoy seguro», dijo Taylor Dutton, quien llegó de Georgia.
Pero cuando se acercan a los stands, Lisa Luella se pregunta cuál fue el criterio para ordenar los estados. «Parece que lo han hecho al azar. Y la diferencia entre ellos se nota mucho. «Eso fue un poco decepcionante». consideró.
Al menos una docena de estados, como Massachusetts o Illinois, la mayoría gobernados por demócratas, decidieron no enviar representación oficial, alegando razones presupuestarias.
Por tanto, el contraste entre los stands es notable. En el stand de Florida hay todo un recorrido con minigolf -el deporte favorito de Trump-, juegos y regalos para los más pequeños, mientras que en el stand de Oregón, si tienes suerte, podrás conseguir un sello en el «pasaporte» de los 50 estados que se entrega en la entrada.
La feria tampoco se ha librado de las críticas en las redes sociales, en las que han circulado fotografías y comentarios denunciando la presencia de una imagen con la bandera confederada en el stand de Carolina del Norte, que fue retirada a raíz de la polémica.
El stand de este estado fue organizado por empresas privadas luego de que su gobierno decidiera no participar oficialmente. EFE



