Las autoridades de Irak y Siria anunció este domingo el cierre temporal de su espacio aéreo durante 72 y 12 horas, respectivamente, «como medida de precaución», tras Irán atacar a Israel con misiles en represalia por los ataques del Estado judío contra el Líbano.
«La Autoridad de Aviación Civil iraquí anuncia el cierre temporal del espacio aéreo iraquí a todos los vuelos de entrada, salida y tránsito por un período de 72 horas, como medida de precaución», dijo la agencia en un comunicado publicado en sus redes sociales.
La medida se tomó sobre la base de «la evaluación continua de la situación de seguridad y en vista de los actuales acontecimientos y tensiones regionales, con el fin de preservar la seguridad de la aviación civil», al tiempo que indicó que la decisión está sujeta a «revisión y reevaluación».
«Las aerolíneas y las autoridades pertinentes serán notificadas de cualquier actualización o cambio al respecto», añadió.
Por su parte, la Autoridad General de Aviación Civil y Transporte Aéreo de Siria anunció en otro comunicado el cierre temporal del espacio aéreo sur del país durante 12 horas, una medida que «implica la suspensión de las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Damasco durante el período de cierre».
Irán lanzó este domingo varias oleadas de misiles contra Israel en represalia por los ataques del Estado judío contra los suburbios del sur de Beirut, conocidos como Dahye, informó la televisión estatal iraní.
Por su parte, el Ejército iraní advirtió a Israel que si responde a los ataques que ha llevado a cabo contra su territorio o vuelve a bombardear el Líbano, «enfrentará una respuesta devastadora».
Esta ofensiva militar se produce después de que Irán advirtiera que, de continuar los ataques de Israel contra el Líbano, la República Islámica tomaría represalias al considerar que el alto el fuego que alcanzó con Estados Unidos en abril incluye a la nación árabe.
Este bombardeo contra Dahye es el primero desde que Líbano e Israel acordaron el miércoles un alto el fuego condicionado al cese de los ataques y sin la presencia del grupo chiita libanés Hezbolá, aliado iraní que rechazó la propuesta y volvió a pedir a las autoridades locales que abandonen las negociaciones.
Teherán exige el fin de los ataques al Líbano como parte del proceso de negociación para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra iniciada en febrero y permita la reapertura del Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo y gas.



