Ciudad de México. El estilista Miguel de la MoraReconocido por trabajar con estrellas como los cantantes Kenia Os y Ángela Aguilar, fue asesinado a tiros el lunes por la noche, en el lujoso vecindario de Polanco, en la Ciudad de México, por lo que las autoridades capital ya han comenzado la investigación.
Según las versiones de los medios locales, el hombre de 28 años, y que era conocido como ‘Micky Hair’, fue atacado alrededor de 23-00 a la hora local (05-00 GMT el martes) fuera de su estética, ubicada en el presidente de la Avenida, Masaryk, una de las carreteras más exclusivas de la ciudad de México, famosa por vivienda de boutiques de lujo, restaurantes de prestigios y restaurantes altos.
Según la versión oficial compartida por el Ministerio de Seguridad Ciudadana (SSC), los agresores viajaban en una motocicleta y el ataque fue directo al estilista.
El SSC informó que, junto con la Oficina del Fiscal General (FGJ), las investigaciones se llevan a cabo basadas en el análisis de las cámaras de videovigilancia.


Hasta ahora no se ha anunciado si hay detenidos o cuál sería el móvil del asesinato.
Por su parte, Mauricio Tabe, alcalde de Miguel Hidalgo, demarcación donde ocurrió el crimen, confirmó en sus redes sociales que el homicidio del estilista no era un asalto, sino que fue un ataque directo.
«Los agresores huyeron en una motocicleta. El SSC y la oficina del fiscal están llevando a cabo investigaciones sobre el caso. Estamos atentos y trabajamos de manera coordinada para encontrar a los responsables», dijo.
Después del crimen, el cuerpo sin vida del reconocido estilista fue arrojado a las escaleras del establecimiento.
Horas antes de su asesinato, en sus redes sociales de Mora, originaria de Jalisco (Occidental México), invitó a sus seguidores a participar en una dinámica para obtener una experiencia de belleza completa, valorada en más de 200,000 pesos (alrededor de $ 11,000).
Según el periodista Carlos Jiménez, el estilista había denunciado amenazas por un individuo identificado como Eduardo E. a quien se le prohibió «intimidarlo o molestarlo», por lo que sería uno de los principales sospechosos del crimen.
El estilista era dueño del cabello de la estética de Micky, con una sede en Guadalajara y otro en la Ciudad de México, donde asistió a artistas, influyentes y reinas de belleza.
En su cuenta de Instagram tenía más de 177,000 seguidores y se jactaba de lujos y viajes, así como su trabajo.


