Nueva York. Múltiples dominicanos residentes en El Bronx y el Alto Manhattan, con familiares, amigos y relaciones y estatus irregular, han comenzado a expresar su preocupación ante la advertencia del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, que el mismo día que asuma la presidencia, el próximo 20 de enero, pondrá fin a las normas que impiden la detención de inmigrantes indocumentados en escuelas, hospitales e iglesias.
Además, ha prometido eliminar la ciudadanía por nacimiento, lo que le negará la ciudadanía.
Trump ha dicho que deportará a la mayor cantidad posible de los 11 millones de inmigrantes indocumentados. Los economistas estiman que la deportación provocaría una caída del Producto Interior Bruto (PIB) de entre el 2,6% y el 6%. A niveles de 2023, eso significaría una pérdida de entre 711 mil millones de dólares y 1,6 billones de dólares al año.
“Lo que viene con Trump para los latinos: deportaciones masivas, no más libertad condicional ni DACA y otras amenazas”.
Las declaraciones durante la campaña del presidente electo auguran un panorama sombrío para gran parte de este grupo, aunque no ha pasado factura en votos.
En numerosas ocasiones, Trump ha equiparado a los inmigrantes indocumentados con criminales que roban, matan y violan, por lo que los considera enemigos del país.
De todos los inmigrantes indocumentados que viven en Estados Unidos, alrededor de 3 millones no son “deportables”, dado que tienen permiso para vivir y trabajar en el país, como explica a BBC Mundo Jeffrey Passel, investigador del Pew Research Center.
Por su parte, el alcalde Eric Adams está dejando claro que los inmigrantes indocumentados que son delincuentes no tienen lugar en la ciudad y deben ser deportados.
No está a favor de una deportación masiva, pero cree que la ciudad debería cooperar para enviar a los inmigrantes violentos de regreso a su país de origen.
Adams ha culpado a la Administración Biden por los 6.400 millones de dólares que la ciudad ha gastado en aproximadamente un cuarto de millón de solicitantes de asilo que han llegado a Nueva York desde 2022.


