Barcelona.- Una tremenda Rosalía se ha entregado por completo a Barcelona este sábado en su cuarto y último concierto en la ciudad, del que se ha despedido con nostalgia al recordar a los profesores que la apoyaron en sus inicios y a los que ha homenajeado con un largo agradecimiento.
«Barcelona, me remueves todo», reconoció la cantante tras iniciar el concierto vestida de frágil muñeca bailarina, con tutú y zapatillas de ballet, y del mismo modo que comienza ‘Lux’: con ‘Sexo, violencia y neumáticos’ y ‘Reliquia’.
La cantante afirmó en un largo discurso en catalán que Barcelona es un punto central en su cartografía emocional: «Es un lugar que me hace retroceder y me hace ilusión adelante», afirmó.
Desde ese recuerdo pasado ha querido agradecer el legado de sus maestros, como la cantante Chiqui de la Línea, la bailaora Yolanda Cortés o el cantaor flamenco José Maya, así como a la profesora de ballet de este espectáculo, Tatiana Yerakhavets, que la ayudó a preparar la coreografía un mes y medio antes del inicio de la gira.
“Estoy muy agradecida de compartir con ustedes este proceso de aprendizaje (…) en un mundo como el de hoy donde hay tantos ojos mirando, no quiero dejar de hacer lo que me apasiona y siempre me he propuesto hacer cosas nuevas”, afirmó visiblemente emocionada.
La cantante Rojuu, en el confesionario
En el último confesionario en Barcelona, Rosalía ha invitado al músico y youtuber Rojuu, quien ha confesado ser «la perla» de su última relación sentimental y ha pedido al cantante catalán que le «redima» por haberse portado mal con su novia.
«Conocí al amor de mi vida y la situación fue genial para mí. «Buscaba algo fuera que ya tenía dentro y cuando me di cuenta y quise volver a intentarlo, ella ya había pasado página», confesó a Rosalía.
«Se ha escrito mucho sobre el desamor, pero vamos por el buen amor», respondió la cantante.
Además de Rojuu y Bad Gyal, este viernes pasaron en Barcelona por el confesionario la cantante Guitarrica de Lafuente y Yolanda Ramos, una aparición que nadie esperaba, pero que también fue muy bien recibida.
En las casi dos horas de espectáculo, Rosalía ha hecho del escenario su templo y su teatro, interpretando desde las canciones más líricas de ‘Lux’ como ‘Mio Cristo Piange Diamanti’, hasta las versiones más desenfadadas de Motomami, como ‘Desspechá’, ‘Bizcochito’ o ‘Keep it Cute’.
Además de su repertorio habitual como ‘Berghain’ o ‘Divinize’, la cantante ha versionado el tema ‘Thank You’ de Dido, y también ‘Can’t take my Eyes off you’, de Frankie Valli y con la artista vestida como si fuera la Mona Lisa, con Montserrat detrás y varios espectadores en el escenario.
Agotada tras dos horas de concierto y con la vista puesta en Ámsterdam, donde actuará los días 22 y 23 de abril, Rosalía se ha despedido de su ciudad, convirtiéndose hoy en un icono que supera la idea de artista, cantando en soledad ‘Magnolias’, una imagen que no debería estar muy lejos de sus primeros conciertos en El Raval.



