La presidenta electa de Perú, la derechista Keiko Fujimori, prometió que su Gobierno pondrá al Estado al servicio de la población para acabar con la desigualdad que «asfixia» al país y aseguró que gobernará «para todos», tras recibir las credenciales como ganador de las elecciones presidenciales, de manos del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
«Les prometo que pondremos al Estado al servicio de la población para terminar con esta desigualdad y confrontación que nos asfixia como sociedad. La democracia nos da un mandato, pero la República nos impone una obligación aún mayor, la de gobernar para todos», dijo Fujimori.
La derechista explicó en su discurso que desde hace «mucho tiempo» el Perú vive con un Estado que no llega y que la realidad «tiene que cambiar».
«El Perú no necesita un gobierno que explique los problemas. Necesitamos un gobierno que los resuelva. No hemos venido a gestionar inercias. Hemos venido a recuperar el sentido de urgencia del Estado», afirmó la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).



