Cannes (Francia), (EFE).- John Travolta se declara profundamente optimista. «Mi naturaleza es ver lo positivo. Lo peor puede pasar y haré todo lo posible para salir de ahí», afirma el actor al hablar de su debut como director, ‘Propeller One-Way Night Coach’, en el que ha volcado ese espíritu y que se estrena este viernes en Apple TV.
La película, que adapta un libro escrito por él en 1997 en el que refleja su pasión por la aviación y la infancia, demuestra que «la esperanza y la resiliencia de un niño son únicas y hemos olvidado cómo es eso», afirma Travolta en un encuentro con un pequeño grupo de medios de comunicación, entre ellos Efe, tras presentar la película, fuera de competición, en el Festival de Cannes.
Está relajado y sonriente, junto a su hija Ella Bleu, una mezcla perfecta de su padre y su madre, la fallecida Kelly Preston, a quien Travolta menciona varias veces.
«Mi naturaleza es no absorberme hasta el punto de no poder ver nada. Por eso miro la oscuridad, pero no elijo morir con ella», afirma la protagonista de títulos como ‘Grease’ o ‘Fiebre del sábado por la noche’.
Por eso habla con naturalidad de Preston o de su hijo Jett, fallecido a los 16 años. A ellos, a sus padres y a sus hermanos les dedica una película que es «un ejemplo» de cómo ve la vida el actor y director.
La edad de oro de la aviación
En ‘Propeller One-Way Night Coach’ cuenta cómo Jeff (Clark Shotwell), un niño de 10 años obsesionado con los aviones, va a realizar su primer viaje en avión con su madre.
La historia se desarrolla en 1962, en poco más de 24 horas, las que tardan madre e hijo en volar desde Nueva York a Los Ángeles, pasando por Pittsburgh, Chicago, Kansas City y Denver.
En su viaje les acompañan dos encantadoras azafatas, interpretadas por Ella Bleu Travolta y Olga Hoffmann, en una historia de apenas una hora, muy cuidada estéticamente y en la que la música tiene gran relevancia.
«Era un momento específico en la forma de pensar. Sucedían cosas en el mundo entonces, pero los puntos de vista personales eran en cierto modo más positivos, no estábamos tan expuestos a mirar el lado oscuro de la vida», explica el cineasta.
Por eso es una película luminosa y colorida, en la que se ha cuidado hasta el más mínimo detalle. Incluso pudieron filmar en la mítica terminal TWA que el arquitecto Eero Saarinen diseñó para el aeropuerto JFK de Nueva York y que estuvo operativa hasta 2001 para convertirse finalmente en un hotel que abrió sus puertas en 2019.
«Todo en esta película refleja una obra maestra», dice Travolta. «Cada pieza musical era una obra maestra de la época; esa arquitectura, una obra maestra; la vestimenta, una obra maestra. Todo era definitivo de esa época», afirmó el actor, tan apasionado de la aviación -ha acumulado más de 10.000 horas de vuelo como piloto- como de la música.
En la película se puede escuchar a Frank Sinatra, ‘Rhapsody in Blue’ de George Gershwin o mucha bossa nova, música que está en el ADN de Travolta.
«No sé qué tiene, pero cada vez que la escucho, incluso las mezclas modernas de Jobim con Sergio Mendes… es mágica. Desde ‘Black Orpheus’ (la película de Marcel Camus de 1959) he estado obsesionado con la música brasileña», dijo Travolta.
La presentación de Elle Bleu Travolta
A su lado, su hija, con la que Travolta mantiene una gran relación. «Vemos las cosas de forma muy parecida. Somos muy compatibles en cómo vemos las cosas y en la calidad de lo que observamos», destacó.
Prepararon la película haciendo pruebas con el teléfono móvil. Interpretó a todos los personajes para poder mostrarles a los productores lo que querían hacer.
Aunque debutó en el cine con tan solo 8 años en ‘Perros viejos’, es ahora con 26 años cuando la actriz empieza realmente su carrera. Tras trabajar con su padre, ya tiene otros dos proyectos rodados, ‘Black Tides’ y ‘Nice People’.
«Era impresionante cuando tenía siete u ocho años y luego creció y sigue siendo igual de impresionante», afirma su orgulloso padre, que asegura que diseñó esta película como si fuera la presentación de Audrey Hepburn, Elizabeth Taylor o Grace Kelly.
Para Elle Bleu Travolta ha sido un trabajo muy fácil porque para ella su padre es su mejor amigo. «Fue una experiencia muy colaborativa porque siempre estábamos juntos, constantemente compartíamos ideas (…) Además, crecí escuchando todas estas historias toda mi vida. Conocía muy bien a estos personajes. Así que fue increíble ser parte de cómo cobraron vida». EFE



