
Cumplir la voluntad de Dios Nunca ha sido un camino fácil. Cada vez que una persona decide hacer la voluntad del Señor, el enemigo levanta obstáculos para intentar detener el propósito divino. Su objetivo es sembrar miedo, desánimo y confusión con la intención de que desistamos antes de ver el cumplimiento de las promesas de Dios.



