Sevilla (España), (EFE).- Sting cerró este sábado el festival Icónica Santalucía Sevilla Fest con un sonido en el que los más de 50 años de trabajo activo del británico poco han influido para conquistar la capital andaluza con sus clásicos, a los que ha añadido guiños flamencos e incluso algún «ole» y donde ha actuado durante más de hora y media.
En el escenario, además del exvocalista de Police, estuvieron el guitarrista Dominic Miller, que le acompaña desde hace años, y el baterista Chris Maas, que ha tocado con los británicos Mumford & Sons o Maggie Rogers, que han dado un sonido que es una mezcla del Sting clásico y lo más moderno.
El británico ha encadenado temas sin pausa a un público mayoritariamente maduro y ha celebrado especialmente clásicos como ‘Englishman’, ‘So Lonely’ y, especialmente, ‘Every Breath’ y una larguísima versión de ‘Roxanne’ en la que se ha permitido guiños flamencos al final.
‘Roxane’ y ‘Fragile’ fueron las dos canciones extra con las que agasajó a su público, que le pidió que volviera al escenario con palmas y oles, algo a lo que Sting también respondió con unos «oles» que provocaron el aplauso del público.
En un concierto de hora y media con la Plaza de España abarrotada, Sting ha demostrado por qué ha sido una estrella durante décadas y se ha permitido en canciones como ‘Englishman’ marcar sólo los acordes, más que suficientes para que el público coreara la letra de su más que conocido «I’m an legal alien in New York».
En el momento de la final del Mundial, Sting deseó un buen resultado a España y anunció que Inglaterra vencía a Francia por cuatro goles en el partido que decidía el tercer y cuarto puesto, aunque el partido continuó después con un par de goles franceses cuando se cumplía el minuto 60 de partido.
más silencioso
El concierto tuvo momentos más tranquilos como cuando encadenó ‘Can’t Stand’, ‘Shape’ y ‘Brand New Day’, donde los instrumentos y el ritmo más hipnótico de las canciones conquistaron al público.
El concierto, el primero del británico en Sevilla en toda su carrera, ha sido un repaso a sus canciones interpretadas quizás con algo menos de voz, pero con la misma capacidad de suplir esa cuestión y ser el Sting de siempre.
El STING 3.0 World Tour, como se denomina la gira, es “una nueva etapa creativa para el músico, compositor y activista, que se reinventa nuevamente con un formato más íntimo y enérgico”, explicó la organización. EFE



