Santo Domingo. – Con funciones a sala llena y una respuesta sostenida del público, la Quinta Temporada de Teatro Banreservas cerró su edición 2026, con las obras Mis tres suegras y para ascender al cielo, dedicada al dramaturgo Giovanny Cruz, luego de un recorrido que, durante el mes de marzo, reunió diferentes sensibilidades del teatro dominicano contemporáneo en el marco del Mes del Teatro, proyectando la vitalidad de una escena que crece con carácter y la riqueza de lenguajes que hoy definen su evolución.
En esta edición, la temporada dio un paso significativo al expandir su alcance más allá de Santo Domingo, integrando al Centro Cultural Banreservas de Santiago como parte activa del proyecto. Este movimiento responde a una estrategia encaminada a descentralizar la oferta cultural y acercar lo mejor del arte escénico a diferentes puntos del país, acercando la experiencia teatral a nuevos públicos y promoviendo un diálogo más amplio entre territorios, públicos y creadores.
El cierre encontró su punto más vibrante en la Sala Ravelo del Teatro Nacional Eduardo Brito, con la comedia Mis tres suegras, del autor argentino Hugo Daniel Marcos, bajo la producción y dirección de Josema Rodríguez. Su inclusión introduce, por primera vez, una comedia popular en el comisariado de la temporada, diversificando registros y abriendo nuevas formas de conexión.
Con un ritmo preciso y una ejecución actoral sostenida, la producción constituyó una experiencia inmediata y contagiosa, donde la risa operó como lenguaje común entre escena y sala. La obra se desarrolla a partir de situaciones reconocibles como la familia, la convivencia y las tensiones cotidianas, llevadas al extremo con inteligencia escénica, generando una conexión directa y natural.
Sobre el escenario, Josema Rodríguez, Pamela de León, Karla Hatton, Patricia Muñoz y Jacqueline Estrella mantienen un juego dinámico apoyado en la complicidad y una energía constante que mantiene viva la acción de principio a fin.
para subir al cielo
Paralelamente, el Centro Cultural Banreservas de Santo Domingo acogió Subir al cielo, de Anacaona Teatro, bajo la dirección de Lucina Jiménez y dramaturgia de Esther Suárez. Frente al tono expansivo de la comedia, esta propuesta se instala desde la contención y la poética, abriendo un espacio de pausa y resonancia emocional que amplía la lectura del cierre.
Impulso al proceso creativo
El productor artístico y creador del proyecto, Guillermo Cordero, destacó el valor de este recorrido y, en especial, el papel determinante de Banreservas en su desarrollo, como voz autorizada de una iniciativa que ha hecho posible este espacio para el ámbito cultural.
“La Temporada de Teatro Banreservas ha dejado de ser solo una programación y se ha convertido en un espacio de construcción. Aquí no sólo se presentan obras: se acompaña a las compañías, se promueve el proceso creativo y se establece un vínculo real entre la expresión artística y la gente”, expresó.
Cordero valoró el apoyo del Dr. Leonardo Aguilera, presidente ejecutivo de Banreservas; Franklin Soriano, vicepresidente de Comunicaciones y Responsabilidad Social; Lina Hernández, directora de Relaciones Públicas; y Mijaíl Peralta, director del Centro Cultural Banreservas, como apoyo clave para sostener y proyectar la temporada. Resaltó además que esta entrega reunió a ocho compañías de teatro con veinte funciones, dando forma a una cartelera plural y creciente.
Por su parte, Franklin Soriano, vicepresidente de Comunicaciones y Responsabilidad Social de Banreservas, destacó el valor de la programación como parte de la visión cultural de la institución.
“Para Banreservas el arte y la cultura son pilares esenciales del desarrollo. Esta temporada responde a ese compromiso, impulsando espacios donde se proyecta la creación, se amplía el acceso y el teatro dominicano sigue encontrando nuevas formas de conexión”, anotó.
Tradición y nuevas narrativas
En esta quinta edición, dedicada al dramaturgo Giovanny Cruz, el ciclo se proyecta como un espacio donde convergen tradición y nuevas narrativas, lo íntimo y lo colectivo, ampliando la forma en que se produce, comparte y vive el teatro en República Dominicana.
A lo largo del mes, la Sala Ravelo del Teatro Nacional Eduardo Brito acogió títulos como La gran depresión, El alivio de una viuda, Liborio y Mis tres suegras, que conformaron un viaje entre la introspección, la memoria histórica y la comedia como reflexión social. En paralelo, el Centro Cultural Banreservas, en sus sedes de Santo Domingo y Santiago, amplió esta experiencia con propuestas como Las fábulas de Juan Niní, El camarón encantado, Emociónario, La Odisea y Subir al cielo, obras que integraron diferentes lenguajes escénicos y conectaron con públicos diversos a lo largo de la temporada.



