El peritaje sobre el derrumbe del tejado del Discoteca Jet Set, ocurrido el 8 de abril de 2025, realizado por Antonio Espaillat, concluye que la tragedia fue consecuencia de un deterioro progresivo de los alambres postensados y no de una sobrecarga inmediata.
Los expertos identificaron un mecanismo de craqueo asistido por hidrógeno que debilitó los tendones internos de las vigas hasta provocar la fracturas.
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La evaluación metalográfica realizada en laboratorio reveló que este proceso de deterioro redujo la resistencia estructural con el tiempo. A medida que los alambres se fracturaron, las vigas perdieron capacidad y aumentaron las deflexiones, comprometiendo la estabilidad del techo.
el descubrimiento Lo corroboran las capas de finos encontradas en los núcleos extraídos del techo. Estas capas, de espesor variable, eran más gruesas en el centro de las vigas y más delgadas en los bordes, coincidiendo con el perfil de deflexión esperado en una estructura debilitada.
Según los expertos, las multas se agregaron para corregir la pendiente del techo y evitar que el agua se estanque durante las lluvias. Esta práctica, aunque paliativa, constituye una evidencia clara de que la estructura se fue deformando paulatinamente y requirió ajustes para seguir funcionando.
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El informe señala que el colapso se produjo porque la degradación había progresado hasta el punto de que la capacidad restante ya no podía soportar la carga habitual, presente en el tejado desde al menos tres años. Esto descarta la hipótesis oficial de que la causa inmediata fue un aumento repentino de peso.
La tragedia, que dejó 236 muertos y más de 180 heridos, expone cómo se ocultan defectos y procesos de desgaste Los silenciosos pueden permanecer invisibles durante décadas, hasta que finalmente comprometan la seguridad de la infraestructura pública.



