Santo Domingo.-Broadway Broadway llega este 9 de mayo a la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional como una experiencia escénica donde música, movimiento e interpretación se integran en una actuación de alto nivel, capaz de transportar al público al universo del teatro musical internacional, bajo la producción de Vibra Producciones y el maestro Amaury Sánchez.
Entre grandes clásicos del repertorio y obras que han definido el ADN del teatro musical a lo largo de generaciones, la selección traza un recorrido que no sólo se observa, sino que se vive.
Desde la intensidad emocional de Evita hasta la sofisticación de Cabaret, la elegancia de Anything Goes y la emotividad de Cats, la propuesta integra también piezas que han ampliado el lenguaje del musical, como En las alturas, Anastasia, Jesucristo superestrella, Grease y El fantasma de la ópera, conectando épocas y sensibilidades dentro de una misma línea escénica.
No se trata de una sucesión de canciones, sino de momentos que se instalan en el escenario: coreografías que abren el ritmo, solos que sostienen la emoción y conjuntos que elevan la energía colectiva.
Desde canciones como Memoria, Música de la noche o No llueva en mi desfile, hasta momentos poderosos como Carnaval del barrio o Getsemaní, el montaje construye una narrativa que oscila entre lo íntimo y lo espectacular.
Bajo la dirección del maestro Amaury Sánchez, la propuesta se configura como una curaduría viva del repertorio internacional, en la que cada pieza adquiere identidad y cohesión escénica propia, marcando el pulso de un evento que evoca, a través de su arquitectura sonora y el poder de las grandes producciones internacionales.
Lista
El elenco está integrado por Max Marteene, Carla Hernández, Luis Armando Rivera, Isabela Escoto y Valeria Dávila.
Este elenco asume cada intervención como un momento complejo, donde la técnica vocal, la presencia y la intención interpretativa se manifiestan con precisión.
Evento
— Profesionales
La coreografía de Natalie Borsos proporciona una dimensión dinámica que realza el ritmo del montaje. A lo largo de la noche, cada pieza gana presencia y trasciende sus propios límites para convertirse en una experiencia.



