mal conejito Aterrizó esta noche en Europa con ‘Debería haber tirado más fotos’, un espectáculo con el que se convirtió Barcelona en una fiesta de reguetón y salsa en el primero de sus doce conciertos en España en los que reunirá a más de 600.000 fieles.
El puertorriqueño, que no pisaba España desde 2019, ha desatado un frenesí en la ciudad, con aglomeraciones de seguidores en la puerta de su hotel y colas para comprar ropa de su línea anunciada para Zara.
Benito Antonio Martínez Ocasio (Bayamón, Puerto Rico, 1994) hizo bailar y corear su nombre a 59.000 personas el viernes en el Estadio Olímpico de Barcelona en el primero de sus conciertos en España.
Siete años desde su último concierto en Barcelona
«Han pasado unos años y algunas cosas se han olvidado sin querer», se disculpó el puertorriqueño al pedir ayuda a Montjuïc con ‘Callaíta’, ahora escenificada con arreglos firmados por el propio Héctor Lavoe, tras la que ha llegado ‘Pitorro de coco’, presentado entre los acordes de ‘Bamboléo’, ‘Weltita’ con Chuwi y el bolero romántico, si hay alguno que no. es decir, ‘Turista’.
El principal cambio con eso. mal conejito Esa España que vagaba entre discotecas y festivales de verano, más allá de la evidente evolución musical que supuso ‘YHLQMDLG’ (2020) y ‘Un verano sin ti’ (2022), es la orquesta que la acompañó esta noche, con vientos y percusiones que cantaron ‘Baile inolvidable’ y ‘Nuevayol’.
Porque Benito Antonio Martínez Ocasio es hoy raíz y no hay mejor ejemplo que La casita, la estructura situada en el centro de la pista inspirada en el hogar típico puertorriqueño, de donde ha sacado munición de reguetón con ‘Veldá’, ‘Tití me preguntó’, ‘Neverita’ y ‘Si ver a tu madre’, rodeado de invitados VIP.
La casita y la raíz
El porche, habitado este viernes por los futbolistas Lamine Yamal, Lewandowski, Gavi y Balde, ha pasado a un segundo plano cuando el cantante se ha subido al tejado de la casa para continuar la velada con ‘Te voy a llevar a PR’, ‘Me porto bien’, ‘No me conoce’ o ‘Bichiyal’.
En un bloque de nostalgia no tan lejana del reguetón, Bad Bunny ha estado acompañado por Bad Gyal, que ha editado ‘Da Me’ en solitario como preludio de ‘Safaera’, algo así como la ‘Bohemian Rhapsody’ de la música urbana latina.
Volviendo a aquellos conciertos de 2016, 2017 y 2018, un emocionado Bad Bunny, ahora vestido en chándal, con gafas y gorra, ha recuperado ‘Diles’, ‘Mónaco’ y ‘La santa’, el tema exclusivo de esta noche.
Reggaetón, salsa y nostalgia
El espíritu plenario del ‘tendría que haber hecho más fotos’ ha vuelto de la mano Los Pleneros de la Cordillera y ‘Café con ron’, la última entrega de La casita, y de nuevo en el escenario principal, la fiesta ha continuado, en camisa y con gorro con orejeras, con ‘Ojitos lindas’, ‘La canción’ y ‘Kloufrens’.
No podían faltar otros tres himnos del reguetón, como ‘Moscow Mule’, ‘Dákiti’ y ‘Yonaguni’, que, encadenados entre sí, han servido de preámbulo al cierre, con la exigencia boricua ‘El apagón’, el nostálgico reproche viral ‘Debería haber tirado más fotos’ y, tras un largo fundido a negro, una ardiente conclusión con ‘Eoo’.
Ahora, el aterrizaje europeo de Bad Bunny continuará hoy con otro concierto en Barcelona, antes de fijar su residencia privada en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid con diez espectáculos los días 30 y 31 de mayo y 2, 3, 6, 7, 10, 11, 14 y 15 de junio y luego continuar por ciudades como Lisboa, Londres, París o Bruselas, donde cerrará la gira el 22 de julio.



