SANTO DOMINGO.-República Dominicana parece decidida a dar un nuevo salto en su modelo de desarrollo.
Después de pasar de las exportaciones agrícolas a los servicios, el país ahora busca insertarse en la economía de alto valor agregado respaldada por la tecnología, con el objetivo oficial de duplicar su producto interno bruto para 2030.
Durante siglos, desde la llegada de los españoles hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, la economía dominicana giró en torno a la producción de materias primas para la exportación o el consumo interno, con un impulso industrial particularmente durante la era Trujillo.
Posteriormente, el país evolucionó hacia una economía de servicios, con el turismo y las zonas francas como principales impulsores. Hoy el objetivo es convertirse en un nodo tecnológico regional.
El puerto digital
Uno de los pasos más visibles de esta estrategia es la inversión de 500 millones de dólares anunciada por Google para instalar en el territorio nacional su primer puerto digital en América Latina (el octavo a nivel mundial) cuya entrada en operaciones se proyecta para 2027.
La infraestructura ampliará significativamente la conectividad internacional del país.
Según explicaron ejecutivos de la empresa durante una reunión con directivos de la Sociedad Dominicana de Periódicos la semana pasada, la selección se debió a la combinación de estabilidad institucional, ubicación geográfica estratégica y condiciones favorables para la inversión tecnológica.
Actualmente el país cuenta con seis cables submarinos de fibra óptica, cinco de ellos con más de quince años de servicio.
El nuevo proyecto sumará dos cables directos desde el sur de Estados Unidos, multiplicando las rutas por las que circulan los datos.
En términos prácticos, un mayor número de rutas implica menor latencia, mayor velocidad y redundancia operativa. Esto abre la puerta a los centros de datos, los servicios en la nube, la inteligencia artificial, las plataformas financieras digitales y las operaciones comerciales globales.
El presidente Luis Abinader emitió un decreto declarando de interés nacional la construcción de centros de intercambio digital, nodos donde las redes de telecomunicaciones se conectan directamente sin que la información tenga que salir del país para regresar al mismo.
La medida busca mejorar el rendimiento de Internet y reducir costos para empresas y usuarios. La iniciativa también está vinculada al fenómeno del nearshoring, mediante el cual empresas internacionales trasladan sus operaciones cerca del mercado estadounidense para reducir riesgos logísticos y geopolíticos.

el proyecto espacial
Paralelamente, el Gobierno prepara el anuncio de un proyecto aún más ambicioso, consistente en la construcción en Oviedo, Pedernales, de un puerto de lanzamiento espacial de satélites comerciales y cohetes de pequeña escala. El plan surge de un acuerdo entre el Estado dominicano y la empresa estadounidense Launch on Demand luego de más de dos años de negociaciones.
Más que una base de cohetes, está concebida como una plataforma tecnológica integrada a la industria espacial comercial latinoamericana. La ubicación se debe a que el municipio tiene baja densidad poblacional, acceso directo al Mar Caribe, baja contaminación lumínica y relativa proximidad al ecuador, lo que reduce el consumo de combustible durante los lanzamientos gracias al aprovechamiento de la rotación terrestre.
El proyecto también tendría aplicaciones en seguridad nacional, al facilitar la observación satelital para vigilancia marítima, control de inmigración, monitoreo ambiental e incendios forestales.
Caso Pedernales
El puerto espacial se integra al desarrollo del polo turístico de Cabo Rojo, el nuevo aeropuerto internacional y la infraestructura digital que se está instalando en la región.
Más allá de su viabilidad técnica, estas iniciativas dejan clara la intención del Gobierno dominicano de pasar de un país de servicios a uno que participe en la economía del conocimiento, incluida la industria espacial comercial, uno de los mercados globales de más rápido crecimiento.
un zoom
—1— Apuesta
Lograr insertar al país en la economía de alto valor agregado con el apoyo de la tecnología.
—2— Comienzos
Desde hace poco más de quince años, República Dominicana cuenta con seis cables submarinos de fibra óptica.
—3— Posibilidad
La ampliación de esta base abrirá una ventana a las inversiones.
Impulso legal a la infraestructura digital
Detalle. En paralelo, el Gobierno ha impulsado legislación para industrias tecnológicas, digitalización de trámites públicos, firma electrónica, formación en programación y convenios de formación con empresas internacionales.
La idea es ir más allá de los discursos y lograr las condiciones jurídicas ideales para adaptarse a un mercado digital cada vez más cambiante y competitivo.
Los nuevos proyectos buscan transformar la competitividad nacional para que dependa no sólo de los costos laborales o las ventajas geográficas, sino también de la capacidad tecnológica.
La apuesta es convertir al país en un nodo digital del Caribe en una economía global cada vez más dominada por los datos, la conectividad y las plataformas tecnológicas.



