Santo Domingo.-Ruidos, música, voces en español y criollo, camiones cargados, olores intensos y movimiento constante: así comienza el día en el mercado binacional de Dajabón, un punto en el que el turismo de aventura cobra vida a través de una experiencia auténtica y vibrante.
Todos los lunes, viernes y domingo, el lugar se convierte en una verdadera expedición para los sentidos.
Allí, hombres y mujeres de ambas naciones entran entre corredores llenos de mercancías: zapatos, ropa nueva y usada, productos agrícolas, huevos, aguacates, cigarrillos, «romo», cerveza, «sopas» y más. Es un punto de intercambio comercial entre las dos naciones, pero también de intercambio humano, donde el curioso visitante puede sumergirse en la riqueza cultural de ambas naciones.
El mercado no solo ofrece compras; Es un viaje para aquellos que buscan el turismo de contacto, la aventura social y exploran la realidad de la nación vecina.

Para Kathia Sarit, directora del grupo turístico de la provincia de Dajabón, ese mercado es un valor agregado que ofrece a los turistas, que solicitan visitar la frontera y ver la seguridad que existe allí, en la que hay militares en todas partes, observando y atento que el intercambio comercial pasa normalmente.
Diversidad de oferta
Lejos de ese bullicio, típico de la zona fronteriza, unos 17 kilómetros se encuentra Loma de Cabrera, un área de hermosa vegetación.
Allí puede visitar El Salto, un spa que deja las fuertes temperaturas y se convierte en un espacio para compartir y combatir las temperaturas que en algunos casos alcanzan 38 grados Celsius.

La vegetación honra el lugar donde el sonido del agua y los árboles se fusionan y se convierten en un escondite ideal para los amantes de la naturaleza.
Este espacio está en remodelación del Ministerio de Turismo y el Ayuntamiento del Municipio, dijo la guía turística de la Universidad Tecnológica de Santiago, Midelka Castro.
Agustín Liberato residente en Dajabón y con viviendas en Loma de Cabrera, dice que son optimistas con el desarrollo del área. Indicó que el lugar comienza a emerger como un punto con el potencial turístico gracias a la construcción de villas familiares y un ambiente tranquilo que invita al descanso. Liberato, Secretario General de la Unión de las Juntas del Vecindario, que grupos 32 grupos en el área, dijo que el desarrollo del turismo es un objetivo común.
«Dajabón es una ciudad que está en desarrollo. Tenemos altas expectativas. Donde sea que las villas y las diferentes cosas turísticas se están haciendo», explicó. «Estamos avanzando y creemos que Dajabón puede convertirse en un destino turístico», dijo cuando hay más de 30 villas en el área.
Hizo hincapié en que en Monte Grande y en áreas cercanas a la ciudad del Merenguero Fernandito Villalona, la inversión en el destino tiene un buen impulso.
También está el Boulevard de La Uncorian, un lugar instemplado para sus coloridos e históricos murales.
Lugar histórico
A unos 45 minutos de la ciudad de Dajabón se encuentra el Monumento de la Restauración, una obra pública construida en 1986 por un grupo de ingenieros de la compañía Cabetti and Associates.
Este trabajo rinde homenaje al grito de Capotillo, acción armada que marcó el comienzo de la guerra restaurativa el 16 de agosto de 1863.
Luego, a pesar del hecho de que el país había proclamado su independencia y se había liberado del dominio haitiano, fue nuevamente parte de España por el trabajo de la anexión promovida por el líder Pedro Santana. Los nacionalistas reaccionaron con una rebelión para restaurar la identidad y la soberanía nacional.
Zona fronteriza
– Ubicación
Dajabón es una de las siete provincias fronterizas que tiene la República Dominicana en la que habitan 74.809 personas. Allí opera la compañía Franca CodeVi Zone, en la que hay más de 400 empleados.
Más que frontera
—1— Destinos
Desde tours en monumentos y cascadas históricos, hasta experiencias de agroecoturismo.
—2— Gastronomía.
La ruta Casabe, en el área de Ceiba, y la ruta de miel, y dulces en Jagua.
—3— Oferta
40 minutos de Montecristi permite articular una oferta diversa.


