Washington.- La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este martes ante un tribunal federal de apelaciones que se anulen las sentencias contra cuatro líderes de una milicia de extrema derecha por su participación en el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 y que se desestime definitivamente el caso.
En un escrito presentado por el Departamento de Justicia ante un tribunal de Washington, el Ejecutivo de Trump insiste en que las condenas deben ser anuladas y devueltas al tribunal inferior con una orden de cerrar el proceso «con prejuicio», lo que impediría su reapertura en el futuro.
El documento se refiere a los acusados ya condenados por su papel en los hechos ocurridos en el Capitolio de Estados Unidos en enero de 2021, quienes también recibieron polémicas conmutaciones de sus sentencias en 2025 por parte de Trump cuando regresó a la Casa Blanca.
El escrito judicial se refiere a los cuatro condenados: Ethan Nordean, Joseph Biggs, Zachary Rehl y Dominic Pezzola, identificados por las autoridades estadounidenses como figuras clave dentro de la estructura organizativa del grupo, conocido como los ‘Proud Boys’, procesados por el asalto al Capitolio.
Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, Trump promovió beneficios para los condenados por el asalto al Capitolio, incluida la concesión de indultos y conmutaciones a cerca de 1.500 personas vinculadas con los hechos del 6 de enero de 2021, lo que permitió la liberación o reducción de penas de la mayoría de los implicados.
Según una investigación de National Public Radio (NPR), la Administración Trump intentó eliminar registros de los hechos del 6 de enero de 2021.
Según el medio, que ha sufrido recortes de fondos gubernamentales como parte de la cruzada de la Administración contra la prensa, el Departamento de Justicia habría eliminado términos como «riot» o «motín» de los documentos relacionados con la agresión, y habría despedido a decenas de fiscales que participaron en los procesos.
En el quinto aniversario del atentado del pasado enero, el propio Trump se refirió a los participantes como «grandes patriotas» que fueron «agredidos por el Gobierno» y evitó calificarlos de «insurrectos», término utilizado por la oposición demócrata.
Según el grupo de derechos civiles CREW, más de una treintena de agresores indultados han sido detenidos de nuevo por otros cargos penales que van desde abuso sexual de menores, posesión de pornografía infantil, posesión ilegal de armas, alteración del orden público y allanamiento de morada hasta amenazas contra la vida de figuras públicas, en este caso el líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries.



