Santo Domingo.- El aumento del precio del petróleo y su impacto en el combustible de aviación mantienen en alerta al sector turístico dominicano, aunque autoridades y empresarios aseguran que, hasta el momento, la demanda hacia República Dominicana muestra señales positivas.
Durante una reunión con más de 2.500 agentes de viajes y operadores turísticos en el Demostración comercial Celebrado en Miami, el ministro de Turismo, David Collado, explicó que el país sigue de cerca la evolución del panorama internacional, porque el aumento de los precios de los combustibles puede afectar el costo de los vuelos y la operación de las aerolíneas.
“República Dominicana es parte de un contexto global afectado por los conflictos internacionales y el aumento de los precios del petróleo, lo que obliga a las autoridades a revisar diariamente los datos del sector”, dijo Collado.
Sin embargo, señaló que hasta el momento no hay señales de una caída en la llegada de visitantes, y destacó que marzo registró un crecimiento de dos dígitos, mientras que abril también proyecta aumentos cercanos a ese nivel.
Destacó que algunas aerolíneas que han reducido operaciones en otros mercados están redirigiendo vuelos al país, lo que fortalece la conectividad aérea.
Sin embargo, reconoció que el aumento de los precios de los combustibles representa un desafío particular para las aerolíneas locales, al encarecer sus operaciones y dificultar la competencia con las compañías internacionales.
Ante esto, dijo que el gobierno mantiene reuniones permanentes con las aerolíneas locales para revisar alternativas que mitiguen el impacto del aumento de combustibles.
Según Juan Bacalari, presidente de la Asociación de Hoteles y Turismo de República Dominicana (Asonahores), la coyuntura internacional ha representado una oportunidad para atraer visitantes de alto poder adquisitivo que buscan alternativas seguras y de calidad.
Bacalari explicó que los mercados afectados por conflictos, como el Medio Oriente, han incrementado su interés en el país, y que las aerolíneas locales y latinoamericanas mantienen operaciones estables gracias a acuerdos internacionales.
El empresario Andrés Marranzini, del sector turístico, también señaló que la situación internacional genera oportunidades.
Explicó que destinos cercanos a conflictos bélicos o con limitaciones para recibir turistas buscan alternativas seguras, beneficiando a República Dominicana, que se convierte en una opción atractiva.
Frank Rainieri, director general del Grupo Punta Cana, expresó que, si bien los conflictos en esa región han provocado un aumento en los precios de los combustibles y podrían limitar la disponibilidad de vuelos en algunos países europeos, la situación podría beneficiar a República Dominicana como destino vacacional.
Dijo que el país se presenta como un destino seguro en medio de toda la crisis y proyecta un gran verano.
“Lo positivo es que, gracias a los esfuerzos del Ministerio de Turismo en los últimos cinco años para posicionar a República Dominicana como el principal destino vacacional de Centroamérica y el Caribe, cuando hay crisis en Medio Oriente o Norte de África, los turistas buscan alternativas seguras.
República Dominicana automáticamente pasa a ser la opción número uno”, afirmó el empresario.
Respecto al alza del petróleo, destacó que las aerolíneas dominicanas enfrentan desafíos con la crisis energética.
Sugirió que el gobierno colabore a través de subsidios de emergencia, reducciones de impuestos o ajustes en las tasas aeroportuarias, para que las líneas locales se puedan mantener y seguir creciendo.
Cuando se habla del impacto del aumento de los precios del combustible, Víctor Pacheco Méndez, director general de Arajetafirmó que el aumento del combustible, que ha alcanzado más de un 70 %Afecta directamente las operaciones de la compañía, generando pérdidas a pesar de mantener vuelos.
Explicó que la empresa mantiene conversaciones con el Gobierno para explorar medidas de apoyo, recordando que cualquier aumento de tarifas impacta directamente en la demanda.
Pacheco indicó que Arajet prevé transportar alrededor de un millón y medio de pasajeros este año, cifra inferior a los dos millones estimados inicialmente debido al aumento de los precios de los combustibles.



