Santo Domingo.– “Las dos primeras horas son las llamadas horas doradas”advirtió el David Cuevas Santana, gerente del Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Traumatológico Ney Arias Lora, quien asegura que el tiempo que pasa inmediatamente después de un accidente de tráfico puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.
El especialista explica que, en muchos casos, Ese tiempo crítico se pierde en República Dominicana por transferencias inadecuadas, falta de ambulancias o intervenciones incorrectas de personas que intentan ayudar sin los conocimientos necesarios.
“Esta ganancia de tiempo ayuda a que el paciente se salve”. y, segundo, que salga con menos complicaciones. Si podemos llevarlo a un centro de salud en 20 minutos o una hora, «Es maravilloso», dijo.
Un hospital bajo presión constante
el hospital Traumatología Ney Arias Lora Es uno de los principales centros de referencia del país para pacientes con trauma severo.

Alabama ser un hospital terciario, está preparado para manejar casos complejos y cirugías altamente especializado.
Según el doctor Cuevas, diariamente reciben entre 150 y 300 pacientes en el área de emergencia.
“De esa cantidad, entre el 0,5% y el 1% “Merece una atención crítica, es decir, el ingreso a cuidados intensivos”, explicó.
Sin embargo, no sólo los pacientes que llegan directamente a urgencias ocupan estas camas. Muchos otros, tras cirugías complejas o complicaciones posteriores, también acaban en la UCI.
“Son pacientes politraumatizados, con heridas graves, con devastadores intercambios de energía. No es lo mismo una simple herida que un trauma de alta energía”, explicó.
Accidentes de tráfico: la principal causa
Uno de los datos más alarmantes revelados por el especialista es que más del 70% de los pacientes quien ingresa al unidad de cuidados intensivos del centro son víctimas de accidentes de tráfico.
«Generalmente, Sí, más del 70% son accidentes de tráfico”afirmó.

A esto se suman casos de violencia, como lesiones por armas de fuego, cuchillos o agresiones físicas.
Pero lo más preocupante, según el médico, es que la gran mayoría de estos accidentes son evitables.
“El 90% de los accidentes de tráfico se pueden prevenir. La mayoría de ellos tienen que ver con imprudencia: exceso de velocidad, uso de celular, consumo de alcohol o sustancias prohibidas”explicó.
Los automovilistas se ven más afectados
Dentro de las estadísticas, los motociclistas encabezan la lista de víctimas.
«Más que El 70% u 80% de los accidentes involucran motocicletas«, indicó Cuevas en el programa El Día.
El especialista describe un patrón recurrente, conductores que circulan a alta velocidad, en vías contrarias, sin respetar las señales de tránsito y, en muchos casos, sin casco protector.

«El casco protege mucho, pero casi nunca lo usan. Y no sirve cualquier casco, tiene que ser uno apto para moto», advirtió.
Incluso, informó que es común recibir casos de colisiones entre conductores.
“Todos los días o cada dos o tres días recibimos dos automovilistas que chocan entre sí, de frente o de costado”, dijo.
Las devastadoras consecuencias
Aunque muchos pacientes logran sobrevivir, las consecuencias físicas y neurológicas suelen ser graves.
“El porcentaje que Resulta completamente bien, como tú y yo, Podría ser quizás un 5%”, reveló el especialista.
La mayoría queda con algún tipo de daño permanente, problemas cognitivos, dificultades para caminar, deformidades óseas o trastornos del equilibrio.

«Muchos siguen siendo como un desastre humano».. Esa es la realidad. Tenemos que preguntarnos qué le estamos devolviendo a la sociedad”, expresó con crudeza.
Además, explicó que los pacientes en Las UCI suelen requerir ventilación mecánica y sedación profunda, que provoca pérdida de masa muscular y deterioro físico importante.
«Más del 90% pierde peso. La sarcopenia les afecta considerablemente», indicó.
Historias que marcan
El doctor Cuevas recordó casos que lo han impactado profundamente, como el de un paciente que permaneció en cuidados intensivos durante 73 días luego de un enfrentamiento armado.
“A pesar de todo el esfuerzo, perdió la batalla”, afirmó.
También mencionó el caso de una pareja de médicos militares que fueron víctimas de un incidente violento.
«Ese día quisiera borrarlo de mi vida. Son situaciones que afectan no sólo a la familia, sino también al equipo médico», confesó.
La carga emocional del personal sanitario
Trabajar en cuidados intensivos no sólo es exigente físicamente, sino también emocionalmente.
“Encontramos dolor todos los días. Es una vida agotadora, agotadora.”, explicó.
Según Cuevas, en otros países los intensivistas tienen derecho a la jubilación anticipada debido al alto nivel de estrés que conlleva su trabajo.
Un problema social creciente
Otro fenómeno que preocupa al personal médico es la falta de apoyo familiar a los pacientes que sobreviven.
“Estamos viendo algo preocupante: no hay nadie que los cuide”, lamentó.
Explicó que muchos pacientes permanecen en el hospital más tiempo del necesario porque sus familiares no pueden o no saben cómo cuidarlos.
“Hay miedo de atender a un paciente en estado vegetativo. La familia tiene que trabajar y no sabe cómo manejar esa situación”, afirmó.
En algunos casos, el personal incluso ha tenido que coordinar la entrega de los pacientes a sus familiares debido a la falta de apoyo.
Errores al intentar ayudar
El especialista también advirtió sobre errores comunes que cometen las personas al intentar ayudar en un accidente.
“El cuello es lo primero que hay que proteger. Si se mueve incorrectamente a un paciente se le pueden causar daños mayores”, explicó.
Recomendó que, en caso de accidente, evitar manipular al accidentado sin los conocimientos adecuados y esperar la asistencia de personal capacitado.
donación de órganos
El médico también abordó el tema de la donación de órganos, destacando que puede salvar hasta ocho vidas. “Donar es un acto de amor”, afirmó.
Explicó que sólo entre un El 8% y el 12% de los pacientes críticos sufren muerte cerebral. condición necesaria para la donación.
“Cuando hay muerte cerebral, ya no hay milagro. Pero ese paciente puede dar vida a otros”, afirmó.
Un llamado a la conciencia
De la cara a la regla como la semana santacuando aumentan los viajes y, con ello, los accidentes, el especialista llamó a tener precaución.
“Tenemos que apelar al buen comportamiento, a la responsabilidad. La mayoría de estos casos se pueden evitar”, insistió.
«Lo que vemos en cuidados intensivos es el resultado de la imprudencia. Y muchas veces, ese resultado es irreversible».



