Santo Domingo.-Cuando se habla de los salarios más altos del Estado dominicano, basta revisar las nóminas del sector monetario y financiero, especialmente los salarios en el Banco Central, cuyo gobernador es el funcionario mejor pagado de la administración pública.
Su salario mensual asciende a RD$1,904,940, cifra que excede la suma de los ingresos del Presidente de la República y los presidentes del Senado, la Cámara de Diputados y la Corte Suprema de Justicia juntos.
Juntos, el presidente Luis Abinader, Ricardo de los Santos, Luis Henry Molina y Yeni Berenice Reynoso ganan RD$1,778,000 mensuales; es decir, RD$126,940 menos que el salario del gobernador del Banco Central.
Los salarios individuales son los siguientes: Luis Abinader RD$450,000, Ricardo de los Santos RD$400,000, Luis Henry Molina RD$528,750 y Alfredo Pacheco RD$400,000.
Incluso si a la suma de los salarios de los máximos representantes de los tres poderes del Estado se le suma el salario del director de la Policía Nacional, Andrés Modesto Cruz, RD$250 mil mensuales, sólo así se supera a Albizu con 143 mil pesos.
Después del gobernador del Banco Central, el funcionario mejor pagado es el Superintendente de Bancos, Alejandro Fernández, con un salario de RD$1,145,184 mensuales.
También entre los salarios más altos se encuentran los superintendentes de Seguros, Julio César Valentín, y de Valores, Ernesto Bournigal Read, ganando RD$800 mil pesos cada uno.
El director de Aduana (Nelson Arroyo) gana RD$630,919 pesos.
El director de Impuestos Internos, Pedro Porfirio Urrutia, gana un salario más modesto de RD$598 mil 772 pesos, pero es muy superior a lo que ganan los líderes de los tres poderes del Estado y las altas cortes. La propia Ley 105-13 permite a los órganos autónomos y reguladores establecer escalas salariales especiales, respetando criterios internos y sus propios regímenes.
Lo que dice la Ley 105-13
La situación plantea interrogantes sobre el cumplimiento del espíritu de la Ley 105-13 de Regulación Salarial del Estado dominicano, creada precisamente para establecer criterios de equidad, transparencia y jerarquía en la remuneración de los servidores públicos.
La normativa señala que la política salarial debe corregir distorsiones, reducir brechas y garantizar una estructura coherente dentro de la Administración pública.
Uno de los aspectos más relevantes de la ley es el principio de jerarquía salarial, que establece que ningún servidor público podrá devengar un salario superior al del titular del órgano o entidad donde presta servicios, ni superior al del cargo inmediatamente superior dentro de la estructura institucional.
Asimismo, la legislación promueve la equidad salarial y la correspondencia entre la complejidad de las funciones y la remuneración recibida.
La propia Ley 105-13 reconoce, sin embargo, que organismos con régimen constitucional propio, como el Banco Central, pueden establecer sus escalas salariales mediante resoluciones internas.
Sin embargo, dichas escalas deberán respetar los principios generales contenidos en la normativa, incluidos los criterios de equidad, transparencia y jerarquía salarial.
Otro elemento que llama la atención es que la ley establecía en su momento un salario bruto máximo de RD$450 mil para el Presidente de la República y hasta RD$400 mil para los presidentes del Senado, Cámara de Diputados y Corte Suprema de Justicia.
Si bien estos montos han sido actualizados posteriormente mediante disposiciones administrativas y presupuestarias, sirven de referencia para mostrar la magnitud de las diferencias salariales existentes dentro del aparato estatal.
El debate sobre los salarios en el sector público trasciende el monto que recibe cada funcionario.
Ingreso
1,9 millones de pesos.
Es el salario que gana el gobernador del Banco Central, lo que lo convierte en el más alto.



