El robo de credenciales se consolida como una de las principales formas utilizadas por los ciberdelincuentes para atacar a las empresas y acceder a sus sistemas sin levantar sospechas.
Un informe global de Kaspersky Security Services advierte que los atacantes están reduciendo su dependencia de malware fácilmente detectable y optando por credenciales robadas o cuentas válidas que les permitan integrarse en la actividad habitual de las organizaciones.
el estudio Anatomía de un mundo cibernéticocompilado a partir de datos recopilados por los servicios de consultoría de detección y respuesta, respuesta a incidentes, evaluación de compromisos y centros de operaciones de seguridad de Kaspersky, analizó las técnicas y escenarios observados en incidentes a escala global.
Los resultados muestran que cuatro de las cinco técnicas maliciosas con mayores tasas de conversión están relacionadas con credenciales o cuentas de usuario.
Contraseñas bajo ataque
La adivinación de contraseñas encabeza las técnicas analizadas, con una tasa de conversión del 34,8%. Le sigue la creación de cuentas locales, con el 34,7%; el abuso de cuentas válidas, con un 34,5%; manipulación de cuentas, con 32%; y reconocimiento de redes, con un 31,2%.
El informe explica que las contraseñas débiles, predecibles o reutilizadas siguen facilitando una de las estrategias de ataque más antiguas.
Una vez dentro de un sistema, los ciberdelincuentes también pueden crear nuevas cuentas locales para conservar el acceso incluso si se elimina el punto de entrada original.
Otra estrategia es utilizar credenciales robadas para iniciar sesión como si fuera un usuario autorizado. Esta modalidad representa un desafío para los sistemas de seguridad porque las acciones del atacante pueden confundirse con la actividad legítima de la empresa.
Eduardo Chavarro, director para las Américas del Equipo Global de Respuesta a Incidentes de Kaspersky, explica que el abuso de credenciales precisamente aprovecha la dificultad que tienen las organizaciones para distinguir entre acceso legítimo y acceso malicioso.
Según el especialista, cuando el atacante utiliza una cuenta válida puede pasar desapercibido, elevar sus privilegios y permanecer dentro del entorno comprometido.
Cómo reducir los riesgos
Ante este tipo de ataques, los especialistas recomiendan fortalecer la gestión de identidades y accesos mediante revisiones periódicas de las cuentas activas, sus permisos, usuarios inactivos y posibles privilegios excesivos.
También aconsejan aplicar el principio de privilegio mínimo, de modo que cada empleado tenga acceso únicamente a los sistemas y recursos necesarios para realizar sus funciones.
La autenticación multifactor es otra medida recomendada, acompañada de políticas sólidas de contraseñas. De esta manera, incluso si un ciberdelincuente obtiene una contraseña, una segunda capa de verificación puede impedirle acceder a sistemas críticos.
Kaspersky también recomienda contar con capacidades avanzadas de detección y respuesta que permitan monitorear continuamente el comportamiento dentro de la red e identificar actividades anómalas realizadas desde cuentas aparentemente legítimas.


