Puerto Plata.- Una manifestación pacífica se desarrolló la mañana de este miércoles en la explanada del Palacio de Justicia de la ciudad de San Felipe donde decenas de ciudadanos exigieron La urgente intervención de las autoridades para frenar el envenenamiento masivo de perros y gatos en la urbanización Torre Alta II.
Durante la concurrida vigilia, los manifestantes alzaron pancartas con fuertes mensajes de repudio a esta cruel práctica, mostrando múltiples demandas escritas como «Justicia para los perros envenenados», «Hoy fueron los perros… ¿Mañana qué sigue?». y «Si un ladrido merece la muerte… ¿Qué merecen los asesinos?» exigir a la Fiscalía que investigue el caso y aplique las sanciones previstas en la Ley 248-12 de Protección Animal.
Los indignados vecinos afirman que la alarmante mortandad de los perros comenzó tras la reciente llegada de una pareja de extranjeros a la calle Los Geranios, a quienes acusan directamente del repudiable hecho, afirmando que Los nuevos vecinos arrojan salchichas mezcladas con químicos mortales a los indefensos animales de la zona..
Al abordar el detalle técnico de esta tragedia, un veterinario consultado explicó que el término especializado para estos casos es toxicosis, advirtiendo que Si la intoxicación es provocada intencionalmente por una persona, se tipifica como un delito grave con tintes delictivos. que merece ser perseguido penalmente por el inmenso sufrimiento que causa.
Sobre este trágico cuadro clínico, el experto en salud animal explicó que a los pocos minutos o hasta varias horas del contacto con el químico Los caninos tienen salivación excesiva, babeo constante, vómitos y diarrea. además sufren temblores musculares, convulsiones, falta de coordinación al caminar conocida como ataxia y dificultad extrema para respirar hasta morir.
Lamentablemente esta tragedia no es un hecho aislado pues desde hace algún tiempo se reportan masacres repugnantes similares perpetradas por personas sin escrúpulos en otras localidades de la provincia, entre ellas los casos registrados en el sector El Resbalón de Llanos de Pérez, en el municipio de Imbert y en la zona de Playa Teco en Maimón donde también murieron múltiples animales debido a la ingestión intencional de poderosas toxinas.



