Santo Domingo, DR. – Agentes de la Policía Nacional dispersaron este miércoles con bombas lacrimógenas a miembros de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA) quienes se dirigían hacia Palacio Nacional para exigir el cumplimiento de diversas demandas laborales.
Al menos dos personas resultaron afectadas durante la intervención policial, entre ellas el presidente de la ANPA, Tito Hernández, quien tuvo que recibir atención médica en el Estación Central del Departamento de Bomberossegún el secretario general del sindicato, Manuel Velásquez.
Un ingeniero que participaba en la protesta también resultó afectado, aunque no se brindaron detalles sobre su estado de salud.

La manifestación comenzó en Parque de la Independencia y su destino era el Palacio Nacional. Los profesionales agrícolas exigen al Gobierno que otorgue pensiones a los técnicos jubilados, reponga a los especialistas cancelados, revise las categorías laborales y otras mejoras en sus condiciones laborales.
Los momentos de tensión se produjeron cuando los manifestantes intentaban avanzar hacia la avenida 30 de Marzo. En ese momento, agentes policiales lanzaron bombas lacrimógenas, lo que obligó a los manifestantes a dispersarse para evitar los efectos del gas.
La acción provocó escenas de confusión entre los participantes, quienes se alejaron del lugar mientras buscaban resguardarse de la nube de humo.
Tras el incidente, Velásquez condenó la actuación de las autoridades y denunció que varios dirigentes sindicales resultaron afectados durante la intervención.
Asimismo, aseguró que no le permitieron ver a Hernández mientras recibía atención médica y reiteró que los profesionales agrícolas mantendrán sus reclamos hasta que sean escuchados por las autoridades.

«No nos vamos a ir de aquí. Si nos quieren matar», dijo Velásquez, en referencia a la determinación de los manifestantes de seguir exigiendo respuestas a sus demandas.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido una versión oficial sobre las circunstancias que motivaron la intervención policial ni el uso de gases lacrimógenos durante la protesta.



