Santo Domingo.- Él costo de los medicamentos y el dificultades para acceder a atención especializada ellos continúan siendo obstáculos para las personas que necesitan tratamiento menta saludableyo en el país, según Pastoral de Salud.
En este sentido, la organización reclamó una vez más que estas condiciones sean asumidas por el sistema de seguridad social como otras patologías y que se reduzca el precio de los medicamentos utilizados para tratar estos trastornos.
Así lo expresó hermana Trinidad Ayala Adamescoordinador general de la Pastoral de Salud de la Arquidiócesis de Santo Domingoal partir de este martes el Semana de la Salud Mental.
“Abogamos para que se baje el costo de los medicamentos, que son inasequibles para el pueblo”, dijo la hermana Trinidad, quien informó que la iniciativa concluirá el 4 de octubre con la Caminata “Un Paso por la Salud Mental”a las 9:00 de la mañana en el parque Iberoamericano, encabezado por Monseñor Carlos Tomás Morel Diplan.
La monja sostuvo que la salud mental no distingue estatus social y que quienes no pueden pagar una consulta o tratamiento de forma privada quedan con mayores dificultades para recibir atención.
Sin embargo, el Ministerio de Sanidad quiere que la respuesta vaya más allá de tratar a quienes ya padecen un trastorno, sino que se centre en la prevención desde la infancia a través de la escucha, el cariño y la creación de espacios seguros.
Más consultas, pero no alcanza para contarlas.
En medio de este reclamo, el psiquiatra Axinia Martínez lNos instó a mirar más allá de las estadísticas de los servicios ofrecidos y determinar qué les sucede a las personas después de recibir atención.
Entre enero y septiembre 2025él Servicio Nacional de Salud (SNS) registro 247.687 consultas ambulatorias de salud mental24.440 más que en el mismo periodo de 2024 y de esa cantidad, 176.017 correspondieron a psicología y 71.670 a psiquiatría.
Martínez advirtió que el aumento de consultas no necesariamente significa que los trastornos mentales hayan aumentado en la misma proporción.
Por eso propuso que el país debe saber cuántas personas esperan atención, cuántas abandonan el tratamiento, cuántas recaen, cuántas requieren hospitalización y, sobre todo, cuánto mejoran y recuperan su funcionamiento familiar, social, académico y laboral.
“Necesitamos pasar de contar lo que hacemos a medir lo que logramos”, afirmó.
La ansiedad y la depresión concentran la demanda de atención
La experiencia del Ministerio de Salud también muestra un aumento en la atención relacionada con problemas de ansiedad y depresión.

Martínez explicó que en el dispensario médico de Nuestra Señora de Lourdes el diagnóstico de El trastorno mixto de ansiedad y depresión generó 503 atenciones en 2024, 821 en 2025 y 957 entre enero y agosto de este año.
El especialista aclaró que se trata de atención registrada y no necesariamente de pacientes únicos, por lo que las cifras no permiten concluir por sí solas que la prevalencia del trastorno haya aumentado en esa misma proporción.
También reclamó mejores sistemas de información, registros estandarizados e indicadores que permitan conocer las necesidades reales de cada población y evaluar los resultados de los servicios.
Una brecha global que también llega al país
La Organización Mundial de la Salud estima que en 2023 alrededor de 1.200 millones de personas, casi una de cada siete en el mundo, vivían con un trastorno mental, siendo los trastornos de ansiedad y depresivos uno de los más comunes.
En las Américas, la brecha de tratamiento sigue siendo alta y una proporción importante de los recursos asignados a la salud mental siguen concentrándose en los hospitales psiquiátricos.
Martínez también destacó que las Américas constituyen la única región de la OMS donde las tasas de suicidio han aumentado desde el año 2000.
Ante este panorama, el especialista llamó a que la salud mental deje de medirse únicamente por el número de consultas realizadas.
¿Cuánto se invierte en salud mental?
El psiquiatra citó la Atlas de salud mental 2024 del OMSque informa que el gasto gubernamental en salud mental representa el 0,1% del gasto público salud integral de la republica dominicana.
Martínez recordó que el Atlas 2020 había reportado un 0,7%, Pero aclaró que la diferencia no permite afirmar automáticamente que la inversión haya disminuido en esa proporción, por posibles diferencias en los datos disponibles y en la forma de reportar los recursos.
La República Dominicana cuenta con un Plan Estratégico de Salud Mental 2026-2030, elaborado por la Ministerio de Salud Públicalo que constituye una hoja de ruta para fortalecer la respuesta nacional.


