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sábado, agosto 15, 2026
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​ ‘One battle after another’ arrasa en los BAFTA y ‘Sirat’ se va con las manos vacías     

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Londres, (EFE).- La película ‘Una batalla tras otra’, del director estadounidense Paul Thomas Anderson, se convirtió este domingo en la gran ganadora de los premios BAFTA, los más importantes del cine británico, tras hacerse con un total de seis máscaras doradas en una ceremonia en la que la película española ‘Sirat’ se quedó con las manos vacías.

Este thriller de acción, protagonizado por Leonardo DiCaprio o el puertorriqueño Benicio del Toro, basado en los movimientos radicales de los años sesenta en Estados Unidos, logró imponerse en las categorías de mejor película, dirección, guión adaptado, actor secundario, para Sean Penn, así como en los apartados de fotografía y montaje.

‘Una batalla tras otra’ cumplió con las expectativas con las que partía como favorita, ganando seis de las catorce máscaras doradas a las que podía optar en estos BAFTA, considerados la antesala de los Oscar, lo que podría inclinar la balanza a favor de la película de Paul Thomas Anderson en su carrera por la estatuilla dorada.

También ganó la pelea cinematográfica contra la que se posicionó como principal rival, ‘Sinners’, que sólo obtuvo tres premios (mejor guión original, mejor banda sonora y mejor actriz de reparto para la británico-nigeriana Wunmi Mosaku), la misma cantidad que ‘Frankenstein’ de Guillermo del Toro, que se impuso en los apartados técnicos de vestuario, diseño de producción y maquillaje y peluquería.

Por su parte, ‘Marty Supreme’, de Joshua Safdie, fue la gran perdedora de la noche, ya que no se llevó ningún premio pese a contar con once nominaciones. Noche amarga para los candidatos iberoamericanos

El puertorriqueño Benicio del Toro tampoco consiguió hacerse con el BAFTA al mejor actor de reparto, que recayó en su compañero de reparto en ‘Una batalla tras otra’ y le privó de la posibilidad de añadir una segunda máscara de oro a su palmarés veinticinco años después de haberla conseguido con ‘Traffic’ (2001).

También fue una noche amarga para la mayoría de los candidatos iberoamericanos, encabezados por la española ‘Sirat’, de Óliver Laxe’ y la brasileña ‘O agente secreto’, que abandonaron la gala con las manos vacías, después de que la noruega ‘Valor Sentimental’ ganara la categoría de mejor película de habla no inglesa.

La película de Laxe, que obtuvo reconocimiento internacional tras ganar el Premio del Jurado en el Festival de Cannes, afrontó en estos BAFTA una gran prueba de fuego para demostrar su solidez en esta temporada de premios y camino de los Oscar, donde opta a dos galardones.

‘El agente secreto’ del director brasileño Kleber Mendonça Filho también frenó de golpe su trayectoria ascendente de premios al no alzarse con ninguna de las dos máscaras a las que aspiraba, pese a haber conseguido recientemente dos Globos de Oro, ambos a la mejor película extranjera y a la mejor interpretación masculina para Wagner Moura.

El documental brasileño ‘Apocalipse nos Trópicos’, sobre la influencia del movimiento evangélico en la victoria electoral de Jair Bolsonaro, tampoco tuvo suerte frente al documental ‘Mr. «Nadie contra Putin».

Por otro lado, los BAFTA consagraron este domingo como una de las grandes promesas del cine actual al actor británico de ascendencia vasca Robert Aramayo, que dio la sorpresa al alzarse individualmente con dos premios, el de revelación y el de mejor actor, en el que Timothée Chalamet era inicialmente el favorito, gracias a su papel en ‘I Sware’, donde interpreta a un joven con síndrome de Tourette. Otros títulos premiados en la gala fueron el drama shakesperiano ‘Hamnet’, de Chloé Zhao; que ganó dos premios BAFTA, mejor película británica y mejor actriz, que recayeron en la irlandesa Jessie Buckley por su desgarradora interpretación de Agnes Shakespeare, la desconocida esposa del Bardo de Avon.

Una gala comedida ante la realeza

El Royal Festival Hall de Londres, a orillas del río Támesis, acogió por cuarto año consecutivo la noche más importante del cine británico, mientras el presentador escocés Alan Cumming se estrenaba como maestro de ceremonias en una gala de humor comedido en presencia de los príncipes de Gales representando una monarquía británica en horas bajas tras la detención del ex príncipe Andrés esta semana.

William y Catherine regresaron al evento cinematográfico después de varios años de ausencia y ocuparon un lugar central en la alfombra roja en su primera aparición conjunta desde que el hermano del rey Carlos III fue arrestado y luego liberado bajo investigación por presuntas filtraciones al pedófilo convicto Jeffrey Epstein.

El heredero de la corona británica, quien ejerce como presidente honorario de la Academia Británica de Cine y Televisión, también fue el encargado de entregar el BAFTA honorífico a la directora ejecutiva de Universal Pictures Donna Langley.

También entregaron premios, entre otros, el oso animado Paddington, que protagonizó uno de los momentos más entrañables de la gala al repartir una mascarilla “untada” con mermelada, así como personalidades de la talla de Glenn Close, Monica Belucci y Bryan Cranston. La nota musical tampoco faltó, en este caso por las voces femeninas del grupo ficticio de k-pop Huntr/x, conocido por la película de animación ‘KPop demond hunters’, que interpretó su éxito mundial ‘Golden’ y la británica Jessie Ware, que puso voz a ‘In Memoriam’ con una emotiva interpretación de ‘The Way We Were’. EFE rb/ajs

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