Santo Domingo, DR. – Noel Mercado, padre de Darlin Mercado Reyes, el joven que fue baleado por un cabo de la Policía Nacional, afirmó que no le guarda rencor al agresor porque “La Biblia dice que todo lo que el hombre siembre, eso cosechará”. Sin embargo, enfatizó que el agente debe ser juzgado con todo el peso de la ley terrenal por el delito cometido.
“La Biblia dice que sembró violencia, por lo que tendría que ser juzgado en la tierra como una persona que cometió un delito. El hecho de que no le guarde rencor no quiere decir que no quiera que lo condenen”, expresó con visible dolor el padre, quien estuvo acompañado de su esposa y su abogado, Burnel Ramírez.
Las declaraciones fueron ofrecidas luego de que el juez de la Oficina de Atención Permanente de Santo Domingo OesteReyes Rodríguez, postergará hasta el próximo miércoles a las 12:00 horas el conocimiento de la medida coercitiva contra el cabo policial José Francisco Moreta Heredia, acusado de homicidio voluntario.

El magistrado aceptó la solicitud de la defensa de las víctimas de citar formalmente a la Policía Nacional. La institución aparece en la denuncia como parte civil, con el objetivo de responsabilizarla por las acciones «atroces» de un miembro que estaba bajo su dirección y mandato.
Exigen evaluación de salud mental en la Policía Nacional
El Ministerio Público solicita prisión preventiva como medida de coerción contra el cabo Moreta Heredia. Por su parte, el abogado de la familia de la víctima, Burnel Ramírez, anunció que solicitarán 12 meses de prisión preventiva en un recinto penitenciario común, rechazando que sea enviado a Operaciones Especiales. “No merece el privilegio de seguir estando protegido por la Policía Nacional”, argumentó.
Ramírez señaló que observó al imputado sin ningún tipo de arrepentimiento: «Parecía feliz, como si no hubiera hecho nada».
Ante esto, el jurista hizo un llamado público: “Solicitamos formalmente a la Policía Nacional, al Ministro del Interior y Policía, y al Presidente de la República, establecer un departamento de salud mental para monitorear periódicamente el comportamiento de los agentes y saber si están en condiciones de portar sus armas reglamentarias. La vida de un joven bueno y de familia honorable no puede depender de la conducta de ningún policía”.
Por otro lado, el señor Mercado dijo que debido al fuerte cordón policial que rodeaba al imputado en la habitación, ni él ni su esposa pudieron verle el rostro directamente, aunque su abogado sí pudo enfocarlo.
La versión de la defensa: «Actuó porque se sintió amenazado»
En la acera de enfrente, el jurista Juan Alberto Ramírez, representante legal del cabo imputado, ofreció una versión diferente. Aseguró que su cliente se sintió amenazado por el joven y que sacó su arma reglamentaria con la intención de intimidarlo, sin saber que tenía un disparo en la recámara, momento en el que se produjo el fatal desenlace.
El hombre afirmó que el cabo pretende pedir disculpas públicamente a los familiares de la víctima por el dolor que están pasando. Asimismo, solicitó que su cliente sea enviado al centro de Operaciones Especiales, alegando que en una cárcel común su vida correría peligro debido al malestar social que genera el caso.
«Nadie que sale a cumplir con sus funciones quiere fracasar. No tengo conocimiento de que se estén riendo a carcajadas», afirmó el abogado defensor, quien también lanzó una crítica política: «Si a alguien le han faltado el respeto es a la sociedad. El presidente se reúne todos los lunes en el Palacio de la Policía desde hace cinco años para una reforma policial y no ha salido con ningún resultado», concluyó, aclarando que no busca justificar la acción de su cliente.
El fatídico reclamo: “Ese motor es mío”
Según la solicitud de medida coercitiva implementada por el Ministerio Público, el hecho ocurrió el pasado 3 de julio, aproximadamente a las 5:30 de la tarde, en el cañón de Guajimía, Santo Domingo Oeste.
El cabo Moreta Heredia realizaba labores de patrullaje con dos rasos cuando detuvieron al identificado Fénix Junior Caraballo Guzmán para solicitarle los documentos de su motocicleta. Al comprobar que el vehículo no contaba con placa, el cabo desenfundó su pistola de servicio (marca CZ, modelo P-10, serial No. H282862) e intentó detener a Caraballo Guzmán.
Fue en ese momento cuando la víctima, Darlin Enmanuel Mercado Reyes, se acercó al lugar y pronunció una sola frase: “Ese motor es mío”. Inmediatamente y sin decir palabra, el cabo Moreta Heredia le disparó en el pecho, causándole la muerte instantánea.
Luego de cometer el crimen, el alistado se presentó voluntariamente al destacamento del sector Buenos Aires de Herrera, donde entregó su arma reglamentaria y tres cápsulas restantes.



