NUEVA YORK.– Lo que antes era una norma o un derecho de los conductores en esta ciudad ha cambiado. Ahora, hay una nueva norma a la hora de circular por las diferentes vías de la Gran Manzana, que consiste en no tocar la bocina a los peatones para apurarlos a cruzar la calle o el paso de cebra.
Los conductores que no tengan paciencia recibirán una multa. El monto no fue informado. Los conductores y ciclistas deben permitir que los peatones crucen completamente la calle, de una acera a otra, independientemente de la dirección en la que viajen.
El cambio de normativa entró en vigor recientemente, con el objetivo de proteger a los peatones en las intersecciones que no cuentan con semáforos ni señales de alto.
Cuando no existan semáforos ni señales de control de peatones, o cuando estos no estén en funcionamiento, cualquier vehículo o conductor de bicicleta deberá detenerse por completo ante un peatón que cruce el cruce.
En una ciudad con millones de habitantes, los coches, las motos y las bicicletas, los cruces se convierten en puntos de alto riesgo. La señal de paso de peatones cumple funciones clave:
Previene accidentes obligando a los conductores a reducir la velocidad. Protege a los grupos más vulnerables: niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
Da confianza a quienes caminan: los peatones saben que tienen un espacio pensado para ellos. Promueve la movilidad sostenible haciendo que caminar sea más seguro y atractivo.


