Madrid.- Un estudio realizado en España ha revelado que existen diferencias importantes en la calidad del semen masculino según la región (muy superior en el norte peninsular), pero también que estas diferencias se deben sobre todo a factores ambientales, como la contaminación, ya que las personas analizadas tenían hábitos de vida muy similares.
Los investigadores han comparado los parámetros del semen en cuatro regiones peninsulares (norte, sur, sureste y centro) a partir de datos de casi 400 hombres que se sometieron a una evaluación de fertilidad en siete centros de reproducción asistida de España entre junio de 2024 y diciembre de 2025.
El trabajo permitió conocer sus estilos de vida, lugar de residencia, índice de masa corporal, antecedentes médicos, actividad física, exposición a sustancias químicas, uso de medicamentos o hábitos como fumar o consumo de alcohol, drogas y café; Conclusión: los hábitos fueron muy similares, pero la calidad del semen fue muy diferente.
Los resultados del trabajo, que ha sido coordinado por la bióloga Rocío Núñez Calonge, experta en reproducción asistida, se presentan hoy en Londres, en el marco de la Reunión Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE).
Los resultados revelaron diferencias regionales significativas en el volumen de semen, la concentración de espermatozoides, la motilidad, la morfología o el recuento total de espermatozoides móviles, siendo los hombres que viven en el norte de España los que registraron la mejor calidad, con un recuento medio total de espermatozoides móviles de 94,35 millones, frente a los 50,11 millones de los hombres del centro.
La región norte también tuvo la concentración media de espermatozoides y la motilidad de los espermatozoides más altas, con una motilidad reducida de los espermatozoides que afectó al 23,9 por ciento de los hombres en el norte, en comparación con el 55,4 por ciento en el sur de España y el 53,4 por ciento en el centro de España.
A pesar de estas diferencias en la calidad del semen, los hábitos y patrones de estilo de vida fueron generalmente similares en las cuatro regiones estudiadas, por lo que los investigadores han inferido que estas diferencias se deben a la exposición ambiental, como los niveles de contaminación u otros contaminantes ambientales presentes en cada área.
Todo apunta a la contaminación
«En nuestro trabajo hemos comprobado que los hábitos de los hombres son los mismos en todas las regiones estudiadas, por lo que la única explicación a las diferencias en la calidad del semen tiene que ser ambiental», dijo a Efe el investigador principal, y precisó que no han podido determinar exactamente cuáles son esos factores ambientales que marcan las diferencias.
Todo apunta a una contaminación, que será mayor en el centro -concretamente en Madrid, donde se realizó parte del estudio- que en el norte, explicó el biólogo.
El investigador ha descartado que una mayor calidad del esperma implique una mejor calidad de la salud de los bebés, y ha explicado que una peor calidad del semen implica una mayor probabilidad de infertilidad masculina y más dificultad para conseguir el embarazo, «pero una vez que la mujer consigue el embarazo, la salud de los niños no se ve afectada».
Los resultados del trabajo presentado hoy en Londres son extrapolables a otros lugares del mundo y se han realizado trabajos similares en otros países europeos, en China o en Estados Unidos, pero Núñez Calonge ha destacado, como parte más innovadora, haber demostrado que estas diferencias no se deben a los hábitos de vida de los hombres.
Y ha subrayado que el trabajo no indica que los hábitos de vida (tabaco, alcohol, ejercicio, etc.) no sean importantes y no influyan en la calidad del semen, pero sí señala que no son responsables de las diferencias entre regiones.
“Si los hombres tienen hábitos de vida saludables pero viven en un ambiente con mucha contaminación o con agentes que afectan la fertilidad, es difícil evitarlo individualmente, por eso proponemos que en la administración se tenga en cuenta cómo todos los factores ambientales afectan la fertilidad y se hagan más estudios para verificar cuáles son esos factores y cómo prevenirlos”, afirmó.
Los investigadores que llevaron a cabo el estudio han destacado la necesidad de realizar análisis más amplios para aclarar mejor la relación entre la exposición ambiental y la calidad del semen, además de considerar como prioridades políticas de salud pública más fuertes, dirigidas a reducir la exposición a contaminantes, químicos industriales y compuestos derivados del plástico, para proteger la salud reproductiva de las generaciones futuras.



