Santo Domingo.– Justo dos horas después que el presidente luis abinader pronunció su discurso de Rendición de Cuentas, cuyo mayor aplauso, de casi 10 minutos de duración, llegó cuando enumeró las obras realizadas durante su gestión y proclamó que «Eso es en caso de que quisieran obras», El presidente de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, se adelantó con fuertes cuestionamientos.
En su discurso, Abinader afirmó que sólo en 2025 el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones ejecutó RD$47,290 millones, calificándolo como el nivel de inversión más alto de los últimos doce años, sin incluir los aportes de RD Vial.
Sostuvo además que se culminaron 69 obras con una inversión de más de RD$33,732 millones, y detalló proyectos en las provincias del sur, oriente y norte del país, entre circunvalaciones, hospitales, carreteras, ampliaciones de la UASD, acueductos, subestaciones eléctricas y desarrollos turísticos.
El presidente insistió en que su gobierno ha invertido “en todos los territorios, no sólo donde era más fácil, sino donde era más justo y necesario”.
Obras anunciadas versus obras terminadas
Fernández, sin embargo, sostuvo que si bien en la Asamblea Nacional se exhibieron cifras récord y hubo los mayores aplausos en el acto, en distintas comunidades del país paralizaron obras, persisten retrasos importantes y proyectos que, según él, no han sido concluidos ni entregados en los plazos prometidos.
“Lo que es innegable es el retroceso que se ha dado con el aumento de los apagones, las pérdidas en la distribución, la falta de una solución estructural y el aumento de las tarifas eléctricas que afectan al pueblo dominicano”, dijo Fernández, cuestionando también la ejecución de obras en diferentes provincias.
Entre las obras que mencionó como ignoradas por el presidente se encuentran los circunvalaciones de Navarrete, Moca y San Francisco de Macorís; el puerto de Maraola y el puente sobre el río Ozama; el centro de traumatología de San Cristóbal y la pavimentación de calles en La Caleta y Boca Chica.
Fernández también señaló el colapso del periférico de Baní y los derrumbes en los techos de los hospitales de Azua, San Francisco de Macorís, Moca y San Cristóbal, como ejemplos de proyectos que, según él, no han recibido la atención necesaria.
El líder opositor sostuvo que estas omisiones reflejan un patrón de promesas incumplidas y baja inversión relativa, y destacó que el actual gobierno es el que menos ha invertido en infraestructura en relación al PIB en los últimos 70 años.
Indicó que el debate no debe centrarse sólo en los montos ejecutados, sino en la calidad, terminación y funcionalidad de la infraestructura.
“Se pueden anunciar muchas obras, pero lo que la gente evalúa es si están terminadas, si funcionan y si mejoran su vida”, dijo el líder opositor.
Fernández también cuestionó que no se ofrecieran explicaciones detalladas sobre proyectos que, a su juicio, presentan retrasos importantes o sobre situaciones como el deterioro o colapso de determinadas infraestructuras.
Energía: admisión presidencial y respuesta de la oposición
En el ámbito energético, Abinader reconoció que las fallas del sistema eléctrico ocurridas en los últimos meses “son inaceptables” y aseguró que su administración está haciendo importantes inversiones en transmisión y seguridad.
Destacó la entrada en operación de la línea de transmisión Montecristi-Santiago 345 kV, que integra la generación de Manzanillo al sistema nacional y fortalece la región Norte.
El Jefe de Estado también afirmó que estas acciones han permitido “reducir significativamente los odiosos cortes de energía”, especialmente durante los meses de verano.
Sin embargo, Fernández sostuvo que la realidad que enfrenta la ciudadanía es otra. Señaló que en diversos sectores del país se han incrementado las interrupciones del servicio, pérdidas en la distribución y en las tarifas eléctricas, impactando tanto a los hogares como a las pequeñas y medianas empresas.
En su opinión, el discurso presidencial no abordó con suficiente profundidad las causas estructurales del problema eléctrico ni presentó soluciones de largo plazo que garanticen una estabilidad definitiva.
Contraste político
La reacción del líder de la Fuerza del Pueblo marca el primer gran choque político tras la rendición de cuentas, centrado en dos ejes clave: la magnitud real de la inversión pública y la calidad del servicio eléctrico.
Mientras el Gobierno defiende cifras históricas de ejecución presupuestaria y ampliación de infraestructuras en todo el territorio nacional, la oposición insiste en que el balance debe medirse por resultados concretos y por la percepción ciudadana.
“El país no se puede evaluar sólo por estadísticas o aplausos momentáneos, sino por lo que cada familia vive en su comunidad”, concluyó Fernández.



