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domingo, agosto 16, 2026
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La recuperación de la caficultura avanza, pero aún tomará años

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Santo Domingo.- La caficultura dominicana se encuentra en un proceso de recuperación y transformación, así lo afirmó Leónidas Batista Díaz, director ejecutivo del Instituto Dominicano del Café, quien aseguró que, si bien el país ha logrado avances importantes, aún queda un largo camino por recorrer porque el café es un cultivo perenne, cuyos resultados productivos requieren de varios años.

El funcionario recuerda que el país ha tenido que reinvertir, luego de los severos daños al cultivo del café que provocaron hongos como la roya y la broca.

«República Dominicana se ha recuperado bastante, pero el café es un cultivo de larga vida. Una nueva plantación tarda alrededor de tres años en entrar en producción comercial», indicó.

Explicó que la reducción de las áreas plantadas no ha sido producto de la voluntad de los productores ni de los gobiernos, sino consecuencia de enfermedades y plagas, especialmente la roya, considerada uno de los principales obstáculos que ha enfrentado el sector en las últimas décadas.

Producción

Actualmente, cerca de 23 mil familias dominicanas se dedican al cultivo del café. Aunque el número de productores ha disminuido respecto a años anteriores, debido a que algunos abandonaron la actividad o sustituyeron el cultivo por otros cultivos, explicó Leónidas Batista Díaz.

Ahora, la entidad impulsa un modelo productivo con enfoque empresarial, basado en la modernización de las fincas, el manejo adecuado de la sombra, el control de malezas, la fertilización según análisis de suelos y el uso de variedades resistentes a la roya. Estos conceptos de negocio son parte de los cambios que queremos impulsar en los productores.

El país ha renovado alrededor de 70 mil tareas cafetaleras, mediante la introducción de nuevas variedades resistentes y sistemas de siembra más eficientes, señaló, y agregó que se trabaja en la georreferenciación para mejorar la productividad como parte de la modernización del sector.

Para ello, 60 técnicos de la institución recorren las plantaciones utilizando dispositivos móviles especializados que les permiten determinar con precisión el área cultivada, el número de plantas y las variedades presentes en cada parcela.

La iniciativa busca tener información real del sector y hacer más eficiente el uso de los recursos destinados a los productores.

En ese sentido, precisó que ha coordinado con el Banco Agrícola que las solicitudes de financiamiento estén vinculadas a este proceso de relevamiento técnico.

“Necesitamos saber exactamente cuántas tareas tiene el productor, cuántas plantas requiere y cuáles son las necesidades nutricionales del suelo para diseñar un plan de inversión adecuado”, indicó.

Cambio climático

El cambio climático también ha obligado a modificar las recomendaciones sobre las zonas aptas para el cultivo.

Mientras que anteriormente el café se sembraba a partir de los 450 metros sobre el nivel del mar, actualmente se recomienda establecer nuevas plantaciones a partir de los 700 metros sobre el nivel del mar.

Las plantaciones ubicadas en zonas bajas, principalmente las de variedades tradicionales típicas y caturra, fueron las más afectadas por la roya. “Prácticamente ya no queda el café típico”, explicó.

Como sustituto, se han introducido variedades resistentes provenientes de programas regionales desarrollados en Centroamérica, México y el Caribe, además de materiales generados localmente.

El café, un aliado contra el cambio climático

El director del Indocafé también destacó la importancia ambiental del cultivo, al considerar que el café es uno de los principales protectores de los suelos serranos y un importante mitigador de gases de efecto invernadero.

Explicó que el sistema de producción tradicional, asociado a árboles de sombra y musáceas, reduce la erosión y contribuye a la conservación de las fuentes hídricas.

Según sus datos, unas 405 fuentes de agua en el país se originan en zonas cafetaleras y alrededor del 70% del agua que consume el Gran Santo Domingo proviene de ríos que nacen en zonas cafetaleras.

“El cultivo de café no sólo genera divisas, es de vital importancia para la preservación del suelo, el agua y el equilibrio ambiental del país”, afirmó.

Exportaciones

En el periodo cafetalero 2018-2019 las exportaciones alcanzaron apenas cinco millones de dólares, durante 2024 ascendieron a 46 millones de dólares.

El director de Indocafé aseguró que el país ya tiene producción suficiente para abastecer el mercado interno y reducir considerablemente las importaciones.

Tienen recursos para productores

La recuperación del cultivo del café avanza, pero aún llevará años
Fernando Durán, administrador.

El administrador del Banco Agrícola, Fernando Durán, instó a los productores a acceder a créditos para la renovación de antiguas plantaciones, la incorporación de variedades más productivas y la certificación de fincas, con el objetivo de mejorar la calidad del grano y acceder a mejores precios en el mercado internacional.

Expresó que esta entidad tiene recursos disponibles para financiar la adquisición de maquinaria agrícola para reducir la dependencia de la mano de obra y apoyar inversiones en tecnología, mejores materiales de siembra y asistencia técnica, como parte del proceso de modernización.

En los primeros meses se han financiado 115 millones de pesos para la producción de café.

Plantación

Mil plantas de café

En los últimos años se han plantado plantas resistentes a las plagas y de alto rendimiento después del ataque de la roya de 2017.

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