Santo Domingo.- «Los frijoles dulces no pueden faltar».. A mí Les gustan sin cereales, muy cremosas y con su boniato”dados Madelin Núñez frente a tu estufa mientras mueves tu olla.
El ama de casa, residente en Sector Las Cañitas, dojo del Periódico El Día, quien aprovechó la Sábado Santo no sólo como día de descansopero también como una oportunidad para mantener vivas las tradiciones gastronómicas que unen a la familia dominicana.
Explique que Desde el principio en su comunidad, las familias Se dedican a la preparación de este postre, conservando una costumbre que se repite cada año. durante la Semana Santa.
«Los frijoles dulces no pueden faltar».. A mí me gustan sin cereales, muy cremosos, con su camote, leche de coco, leche evaporada, azúcar y sal en su punto. Si sientes los granos, es que no están bien hechos”, dice entre risas.
es un postre tradicional que, aunque no tiene fecha obligatoria de preparación, por costumbre es uno de los más esperado durante la Semana Santa.

En ese sentido, Núñez destaca que, más allá del sabor, esta práctica fortalece los vínculos familiares y comunitarios. Si es necesario, preparar una cantidad suficiente. no sólo para tu hogar, compuesto por unas 15 personas, pero también para compartir con sus vecinos.
“Lo hago para darle a todo el barrio, porque me gusta compartir, no sólo con mi familia, sino con todos los que están cerca”, dijo emocionada.
Indicó que el Sábado Santo se dedica a quedarse en casa, en un ambiente tranquilo, disfrutar con los seres queridos y compartir una comida especial.
“Esa es una tradición.. Ayer todos estuvieron en casa con pescado al cocoy hoy vamos con el frijol dulce”, agregó.
En sectores como Las Cañitas, Estas prácticas reflejan cómo la fe, la convivencia y la gastronomía se entrelazan durante la Semana Santa, manteniendo vivas las costumbres que identifican al pueblo dominicano.



