Ciudad del Vaticano.- Papa León XIV Reiteró este viernes que la pena de muerte es «inadmisible» para la Iglesia y defendió que la dignidad de la persona «no se pierde ni siquiera después de haber cometido delitos muy graves».
En un mensaje de vídeo enviado con motivo del 15º aniversario de la abolición de la pena capital En el estado de Illinois (EE.UU.), su lugar de nacimiento, el pontífice sostuvo que el derecho a la vida es «el fundamento mismo de cualquier otro derecho humano».
«Afirmamos que la dignidad de la persona no se pierde incluso después de haber cometido crímenes muy graves», afirmó el papa estadounidense en un vídeo en inglés dirigido a los asistentes al acto en la Universidad DePaul de Chicago.
Y añadió: “Además, se pueden y se han desarrollado sistemas de detención eficaces que protejan a los ciudadanos y, al mismo tiempo, no priven por completo a los culpables de la posibilidad de redención”.
También recordó que el Iglesia enseña sistemáticamente que toda la vida humana, “desde la concepción hasta muerte naturalEs sagrado y merece ser protegido».
León XIV señaló que tanto el Papa Francisco como sus predecesores “insistieron repetidamente en que se puede salvaguardar el bien común y satisfacer las exigencias de la justicia sin recurrir a la pena capital”.
Asimismo, citó el Catecismo de la Iglesia Católica para enfatizar que esta práctica es “inadmisible porque viola el inviolabilidad y dignidad de la persona.»
Al final del mensaje, León XIV celebró la histórica decisión tomada por el gobernador de Illinois en 2011 y ofreció su apoyo a quienes trabajan por el fin del pena máxima «en los Estados Unidos de América y en todo el mundo».
En Estados Unidos, la pena capital es legal en 27 estados, aunque en cuatro de ellos existen moratorias que bloquean las ejecuciones, y ha sido abolida en 23 estados y el Distrito de Columbia, según la ONG Death Penalty Information Center.
Según las cifras del grupo, en 2025, 47 ejecuciones en todo el paíscon una cifra récord de 19 sólo en Florida, y para 2026 están previstas 32 ejecuciones, de las cuales ocho se han llevado a cabo.
“Rezo para que sus esfuerzos conduzcan a un mayor reconocimiento de la dignidad de cada persona e inspiren a otros a trabajar por la misma causa justa”, concluyó el Papa estadounidense en su mensaje.



