El Consejo de Seguridad Nacional de Irán confirmó la madrugada de este miércoles el alto el fuego de dos semanas con Estados Unidos, durante las cuales negociarán un acuerdo de paz en Islamabad, capital de Pakistán, basado en un plan de diez puntos presentado por Teherán que incluye, entre otros, el control iraní del Estrecho de Ormuz.
El comunicado del Consejo, recogido por las agencias iraníes Fars y Tasnim, presenta como una victoria de la República Islámica el acuerdo alcanzado a punto de expirar el ultimátum de Donald Trump contra Irán, que contemplaba ataques a las infraestructuras energéticas del país si no reabrían Ormuz, y asegura que llega cuando se habían cumplido «casi todos los objetivos bélicos de Teherán».
Según el mensaje, Irán presentó un proyecto de acuerdo de diez puntos a Estados Unidos, a través de Pakistán, que luego confirmó a Teherán que la Casa Blanca había «aceptado estos principios como base de las negociaciones».
«En consecuencia, se decidió que Irán llevará a cabo negociaciones al más alto nivel con la parte estadounidense en Islamabad durante dos semanas, basándose exclusivamente en los principios» del plan iraní, afirma el Consejo de Seguridad.
Trump, en su publicación en las redes sociales, confirmó haber recibido esta propuesta y la calificó como «una base sobre la cual trabajar para negociar».
El mensaje aclara que esto no significa «el fin de la guerra», que sólo llegará cuando se acepten los diez puntos propuestos por Irán y que las negociaciones servirán para «ultimar los detalles».
Estas conversaciones comenzarán el próximo viernes 10 de abril en Islamabad, algo que también confirmó Pakistán, y las negociaciones podrán ampliarse si ambas partes están de acuerdo.
Este plan de diez puntos presentado por la República Islámica contempla el cese de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán pero también contra los aliados del país en la región; el paso “coordinado” con el Ejército iraní por el Estrecho de Ormuz y la retirada de las tropas estadounidenses de toda la región, entre otros.
También incluye el levantamiento de todas las sanciones «primarias y secundarias» a Irán, así como a sus activos y propiedades en el extranjero, y la eliminación de las resoluciones de la Junta de Gobernadores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) contra Teherán.



