SANTO DOMINGO.-Dormir mal tiene consecuencias inmediatas que se reflejan en distintos ámbitos de la vida diaria. La falta de sueño afecta el rendimiento en el trabajo y los estudios, además de reducir la capacidad de concentración y aumentar el cansancio físico y mental y el aumento de peso.
Según la American Heart Association, el descanso insuficiente provoca alteraciones hormonales que pueden elevar los niveles de estrés y afectar el control emocional, aumentando el riesgo de errores y conflictos en el entorno laboral y educativo.
A corto plazo, se asocia con una mayor propensión a cometer errores, menor capacidad de reacción y una disminución del rendimiento intelectual. Las personas privadas de un descanso adecuado suelen informar dificultades para recordar información, resolver problemas y mantener la atención durante reuniones o clases. Además, la evidencia indica que el cansancio acumulado durante la noche puede manifestarse en un aumento del sedentarismo, disminución de la motivación y mayor irritabilidad, afectando la interacción con las personas.
Aunque los efectos más notorios ocurren a corto plazo, las investigaciones encontraron que perder horas de descanso diariamente conduce a problemas de sedentarismo que impactan en el cuerpo. Un estudio reciente de la Universidad de Columbia, publicado en la revista Annals of Internal Medicine, muestra que reducir una hora y media de sueño cada noche durante seis semanas puede provocar un aumento de peso.
Población insomne
Este hallazgo se suma a la preocupación por la salud pública, ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) detalla que un tercio de la población adulta mundial no duerme lo suficiente, con rangos inferiores a siete horas.
El experimento incluyó a 95 adultos que normalmente dormían entre siete y ocho horas por noche. Se les pidió que retrasaran la hora de acostarse 90 minutos durante seis semanas. En ese período, los participantes ganaron en promedio 0,45 kg de peso, cifra que, aunque modesta, es relevante por la velocidad con la que se produjo.
La profesora Marie Pierre St-Onge explica que «dormir lo suficiente puede ayudar a reducir el riesgo de aumento de peso y enfermedades relacionadas con la obesidad, como enfermedades cardíacas y diabetes».
Estudio de impacto
— Privación de sueño
El vínculo entre la falta de sueño y el aumento del apetito se ha documentado previamente, pero este estudio sugiere que el impacto se puede observar en apenas unas semanas. Además, el equipo detectó que la privación crónica del sueño puede elevar la hormona grelina.



