Se exige una mesa tripartita: Gobierno Central, Alcaldes y empresarios para encontrar una solución al tema del drenaje pluvial en el país.
Ahora que las lluvias han cesado dejando incomunicadas a decenas de comunidades y los imbornales de las principales ciudades del país colapsados por el mal trabajo de las alcaldías y la poca o nula inversión en la construcción de un adecuado sistema de drenaje pluvial, debemos llamar la atención de nuestras autoridades para que se sienten a planificar una ciudad para el pueblo.
A esto se suma la falta de una campaña de concientización por parte de las autoridades sobre el manejo de los residuos sólidos (especialmente bolsas y botellas de plástico, que son arrojadas a las calles sin piedad), terminando en los imbornales, produciendo las conocidas consecuencias ya mencionadas anteriormente.
Respecto a esto me viene a la mente el dicho que aprendí desde que era imberbe; que dice «Esos polvos, trajeron estos lodos»
Si bien es cierto que la Alcaldía del Distrito Nacional ha llevado a cabo durante 6 años consecutivos un muy exitoso programa llamado “Plásticos para Juguetes”, en su sexta edición realizada este año se recolectaron 4 millones 23,865 botellas de plástico. (Tampoco sabemos qué hace el ayuntamiento con ellos, si los lleva al vertedero o si los vende o dona a industrias para su reciclaje).
No menos cierto es que desde esa costa no se ha observado ni escuchado una campaña publicitaria encaminada a educar a la población para que se abstenga de arrojar estos residuos a las calles.
Pero peor aún, ¿por qué los alcaldes no recurren a la Ley N° 120-99: que prohíbe a cualquier persona física o jurídica arrojar residuos sólidos de cualquier naturaleza en calles, aceras, parques, carreteras, contenedores, ríos y otros espacios públicos; que contempla prisión de 2 a 10 días y multas (originalmente entre RD$500 y RD$1,000).
Pero más aún, ¿por qué los gobiernos locales, que así se denominan los ayuntamientos, no apelan a la Ley General de Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos N° 225-20 y sus modificaciones como la Ley N° 98-25) que sanciona el arrojamiento de residuos sólidos urbanos o manejos especiales en espacios públicos que afecten el ornato y aseo con multas que pueden llegar hasta 50 salarios mínimos en el sector público por infracciones? menos grave, ¿y hasta 500 salarios mínimos si son residuos sólidos?
Si hubiera una marcada intención de solucionar el problema que históricamente venimos enfrentando los capitalinos, se aplicaría un régimen de consecuencias a los infractores de estas Leyes.
Pero más aún si nuestros “honores alcaldes” estuvieran interesados en corregir estas falencias que tienen nuestras ciudades; Intentarán firmar un acuerdo tripartito conjunto que involucre a las Alcaldías, el Gobierno Central y el empresariado para encontrar una solución definitiva a este problema.
Desde hace 4 de noviembre, el Distrito Nacional y el Gran Santo Domingo muestran el colapso de su sistema de drenaje; y los alcaldes, como el buen dominicano que sólo saca sus paraguas cuando ya ha comenzado el aguacero; Salen después de inundada la ciudad, con sus brigadas a chupar agua de un lado para tirarla al otro lado de la calle y limpiar los imbornales llenos de barro y desechos plásticos.
Han pasado 4 de noviembre desde que esta metrópoli y otras ciudades
Pide a gritos un sistema de drenaje pluvial adecuado a los tiempos modernos que vivimos y que las precipitaciones que nos está trayendo el llamado cambio climático sean recogidas de manera eficiente, que no es otra cosa que la irresponsabilidad de las grandes industrias en todo el planeta y la poca conciencia que se está inculcando a los ciudadanos de que éste es el único planeta que tenemos y que debemos salvaguardar.


