Ginebra/Teherán.-Irán y Estados Unidos concluyeron ayer su tercera ronda de negociaciones este año sobre el alcance y desarrollo del programa nuclear iraní, con declaraciones de tono positivo y una próxima reunión ya prevista, que en principio aleja de momento la amenaza de un ataque estadounidense.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, sostuvo que estas negociaciones indirectas estaban entre las más serias que han mantenido las partes y que se lograron buenos avances.
En esta ocasión, las negociaciones se prolongaron durante unas tres horas por la mañana y otras tres por la tarde, a diferencia de la ronda anterior, en la que se prolongaron esta vez la mitad.
Hay buenos avances
Araqchi dijo a la prensa de su país que en las largas horas de intercambios de ideas y mensajes hubo «buenos avances» y que «se entraron seriamente en los elementos de un acuerdo».
«En muchas cuestiones nuestras posiciones se han acercado, aunque todavía hay diferencias», afirmó.
El mediador en estas negociaciones, el ministro de Asuntos Exteriores omaní, Badr bin Hamad al Busaidi, informó que se habían logrado “progresos significativos”.
El impulso que parecen haber tomado estas negociaciones se refleja en el hecho de que continuarán a nivel de “conversaciones técnicas” el próximo lunes en Viena, sede de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El director general de este organismo, el argentino Rafael Grossi, estuvo por primera vez en el lugar de las negociaciones, la residencia diplomática del embajador de Omán en la sede de Naciones Unidas en Ginebra. Previamente, Grossi se había reunido con las delegaciones, pero antes de que comenzaran las negociaciones.
Su agencia, que forma parte del sistema de las Naciones Unidas, tendrá la tarea de reanudar las inspecciones de los sitios nucleares iraníes si se llega a un acuerdo. Estados Unidos ha ejercido la máxima presión sobre Irán desde principios de año, con la revuelta ciudadana en ese país que fue sofocada violentamente por las fuerzas de seguridad, episodio en el que el propio Gobierno iraní ha reconocido que provocó miles de muertos.
Despliegue naval
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó un importante despliegue aeronaval alrededor de Irán como mensaje de que sus amenazas de ataque eran serias si no se llegaba a un acuerdo a través de canales diplomáticos.
En el centro de estas negociaciones se encuentra un programa nuclear que Irán afirma que tiene únicamente fines civiles, pero que Washington quiere restringir tanto como sea posible para evitar que Teherán tenga la capacidad de producir armas atómicas.



