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sábado, agosto 15, 2026
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Emprender en la acera, el sustento de muchos y un reto para la ciudad

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Santo Domingo.-En muchas calles del Gran Santo Domingo, los pequeños negocios informales son parte del paisaje cotidiano. Los lavados de vehículos improvisados, la venta de ropa en mesas plegables, las barberías instaladas en las esquinas o los pequeños talleres que funcionan al aire libre son, para muchos dominicanos, la forma de generar ingresos y sostener a sus familias.

Sin embargo, detrás de estos negocios que dinamizan la economía barrial también hay una realidad compleja, pues plantean desafíos para la organización urbana, porque algunos ocupan aceras o parte de la vía pública, lo que genera conflictos con peatones y autoridades municipales.

Un puesto de tapizados en la ampliación de La Fe.

Y, por otro lado, al operar de manera informal, no pagan impuestos, lo que genera un contraste con los negocios establecidos que sí cumplen con sus obligaciones tributarias.

por necesidad
En el sector del Ensanche La Fe, Willy Hernández se dedica al lavado de vehículos en la vía pública desde hace más de dos décadas.

Las prendas de vestir se colocan en un rincón para la venta.

Su decisión de emprender un negocio surgió después de años trabajando como empleado.
«Trabajé casi 20 años por cuenta ajena. Pero un salario mínimo, con hijos, pagar una casa y ayudar a los padres, no es suficiente. Todo el mundo sabe que no es suficiente», explica Hernández a EL DÍA.

Aunque asegura que sus ingresos varían, su situación mejoró, lo que ha ayudado a sustentar a su familia.
«Hay semanas buenas y semanas bajas, pero más o menos uno puede ganar entre 10 y 15 mil pesos. Por lo menos a mí me va mejor y mis hijos van a la escuela», explicó.

Sin embargo, enfrenta dificultades, ya que muchas veces hay que comprar el agua que utiliza y, además, ha tenido conflictos con las autoridades municipales.

«A veces viene el ayuntamiento y te quita la lavadora. La mantienes limpia, recoges todo, pero igual vienen a molestarte», dice Hernández.

Vender ropa en la calle.
A varios kilómetros de distancia, en Villa Consuelo, Ana Peguero (nombre ficticio) mantiene un pequeño puesto de ropa que instaló hace varios años frente a su casa. Sostiene que la iniciativa surgió como una forma de afrontar la situación económica.

«Soy peluquera y me mandaban ropa de fuera. Entonces dije, déjame montar un negocio aquí y las cosas mejorarán».
Con el tiempo, el pequeño negocio se convirtió en su principal fuente de ingresos.
«Yo llevo aquí como siete años. Hay semanas buenas y semanas malas, pero se vende. A veces se pueden vender cinco u ocho mil pesos», dijo la señora.

Para atraer clientes, reveló que utiliza el teléfono cuando llega la mercancía.
«Cuando recibo mercancía, primero les escribo a mis clientes y les envío fotos. Lo que queda es lo que pongo aquí sobre la mesa», agregó.

Aunque reconoce que el negocio le permite mantener a su familia, admite que no siempre es fácil, ya hay situaciones con las autoridades.
una barberia
En otro rincón del Distrito Nacional, específicamente en Villa Juana, Milquiadez Montero, de 57 años, lleva tres décadas cortándose el cabello en la misma zona del barrio.

Explica que la decisión de emprender un negocio fue para independizarse y mantener su hogar.
«Así que no tienes que depender de un cheque. Aquí dependes de ti mismo, vas y vienes cuando quieres», dijo.

Aunque no lleva una contabilidad formal, asegura que los ingresos dependen enteramente de la jornada laboral.
Décadas de trabajo
A sus 67 años, Manuel Ramírez continúa trabajando en su pequeño negocio, ubicado en el ensanche La Fe, actividad que desempeña desde hace casi dos décadas.

Sostuvo que anteriormente tenía otro negocio cerca, pero la pandemia lo afectó seriamente. Pero describió que actualmente su oficio le alcanza para sobrevivir. «Es regular, rentable para sobrevivir. Puedo ganar ocho o diez mil pesos semanales, según cómo se trabaje», reconoció.
Sin embargo, dijo que su presencia allí ha generado tensiones.

Informalidad

– Porcentaje
La informalidad total en República Dominicana promedió 54,1% en 2025, 1,4 puntos porcentuales (pp) menos que el 55,5% de 2024, según datos publicados por el Banco Central.

Uso de aceras

—1— Sin techo
El clima es un desafío para los emprendedores que no tienen una ubicación.
—2— Operacional
La Alcaldía del Distrito Nacional ha realizado operativos para recuperar las aceras ocupadas por comercios de diversos sectores.
—3— Estacionamiento
Los vehículos también se estacionan en las vías, especialmente en las aceras.

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