Santo Domingo.-El embotellamiento ocurrido en las sucesivas intersecciones de la Avenida 27 de Febrero con Gregorio Luperón e Isabel Aguiar, en el Distrito Nacional y Santo Domingo Oeste, debió llegar a su fin con la inauguración de las instalaciones de tránsito construidas por el Gobierno.
La inauguración que encabezó anoche el presidente Luis Abinader en la Plaza de la Bandera deberá mejorar la conexión entre el Distrito Nacional y la región Sur y la circulación en ambos sentidos en Luperón.
El evento inició con la interpretación del Himno Nacional y una oración de acción de gracias, previo a las palabras pronunciadas por las autoridades.
En su discurso, el mandatario afirmó que la obra marca un antes y un después para la movilidad del Gran Santo Domingo. “Hoy empezamos a cambiar esa realidad”, afirmó Abinader.
El jefe de Estado explicó que el nuevo sistema vial, construido con una inversión de RD$3,300 millones, fue diseñado para agilizar el tránsito en uno de los corredores más transitados de la capital.
Asimismo, dijo que la infraestructura fue financiada con recursos obtenidos tras la renegociación del contrato con Aerodom, decisión que, aseguró, hoy demuestra sus beneficios para el país.
“Este es un ejemplo de lo que significa gestionar responsablemente y pensar en el futuro. El valor de un proyecto vial no se mide sólo en inversión, sino en el tiempo que devuelve a las personas, en la seguridad que brinda y en la eficiencia que genera”, afirmó.
Abinader indicó que el túnel forma parte de un eje estratégico para mejorar la conectividad hacia la región Sur y dijo que se complementa con otras iniciativas como el paso elevado de Pintura, los libramientos de Baní y Azua, el avance del Teleférico de Santo Domingo hacia Haina con conexión al Metro de Los Alcarrizos y las mejoras en las vías que conectan San Cristóbal, Peravia, Azua, Barahona y Pedernales.
Según él, estas obras buscan integrar una región que durante años esperó inversiones en infraestructura para impulsar su desarrollo económico y social.
En el evento, el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, dijo que este túnel tiene una longitud de 1,2 kilómetros y fue diseñado para mover 2.500 vehículos por hora.
Asimismo, afirmó que la obra forma parte de la segunda etapa de la solución vial en la zona y que beneficiará a unas 300 mil personas.
Las obras comenzaron en febrero de 2025 y, según el ministro, se ejecutaron en aproximadamente un año y medio, un periodo que calificó como un «récord» para una infraestructura de esa magnitud.
Sostuvo que en materia de seguridad, el túnel cuenta con sistemas de ventilación y extracción de gases, equipos contra incendios, plantas eléctricas de emergencia, monitoreo conectado al Sistema 9-1-1 y una sala de control para la operación de la infraestructura.
El ministro, antes de pronunciar sus palabras, acompañó al presidente y a la primera dama, Raquel Arbaje, en un recorrido por la obra. Durante la visita saludaron y agradecieron a un grupo de trabajadores que estuvieron a cargo de la construcción. Hoy, los municipios serán el mejor termómetro para determinar si la obra cumple con su propósito.
freír y comer
— Nueva etapa
Los primeros vehículos comenzaron a circular por debajo de la Plaza de la Bandera, marcando el inicio de una etapa clave en la transformación de la movilidad urbana y el fortalecimiento de la conectividad en ese punto.



